Saber programar se está convirtiendo en una pieza fundamental del conocimiento, similar a saber leer o escribir.

Andy Weissman. Socio de “Union Square Ventures”.

Publicistas, economistas, médicos, administrativos, comerciantes, y muchos otros profesionales y empleados no directamente conectados con el mundo de las TIC están adoptando los métodos de programación y codificación como una nueva herramienta, un nuevo camino de mejora en sus carreras profesionales, automatizando tareas, mejorando su organización, incrementando su eficiencia o encontrando vías de aumento de productividad.

¿Cómo?

Sólo hay que dar un vistazo a la web de “Codeacademy” para encontrar la respuesta. Esta web fue creada en 2011 por dos estudiantes de la Universidad de Columbia (N.Y.). La idea se forjó, por una parte, a través de la motivación de uno de ellos, Zach Sims (especialista en política cientifica) que deseaba disponer de mejores habilidades de técnicas de programación. Y, por la otra, la experiencia de su compañero Ryan Bibinski (graduado en informática y biofísica). Esta web ofrece de forma gratuita la posibilidad de seguir una serie de tutoriales interactivos que guían al interesado mientras crea sus propios programas con JavaScript.

De hecho hace ya algunos años que universidades como Stanford o el MIT empezaron a editar videos y materiales de algunas de sus clases colgándolos en YouTube. La clase de “Introducción a la Informática” del profesor Mehran Sahami, de la universidad de Stanford, recibe más de dos millones de visitas al mes.

Por fin se acerca el momento de la democratización de la Informática. Un momento en el que los “usuarios” podrán llegar a hablar el mismo lenguaje que los “informáticos”. Y esperemos que éstos sepan llevarlo bien.