Archivos para el mes de: octubre, 2012

Business first !!!

(Clásico dicho  anglosajón)

En mi opinión, la respuesta es clara. No, no debe. Y no debe porque el empresario trasciende a la simple condición de ciudadano. Tal vez sin quererlo, el empresario, y cuanto más notoria es la empresa a la que representa, se convierte en personalidad pública lo cual le confiere cierta capacidad potencial de influir en la opinión de los demás. Esto es así en el ámbito comercial y económico. Y también lo es en el ámbito social y, por supuesto, en el ámbito público.

Como empresario debo ser transparente, neutro, al debate político. Debo ser prudente y discreto sin renunciar a la contundencia de mis convicciones. Como empresario me debo a mis clientes y a mi empresa, a todas las personas que la integran. Ser empresario me obliga a observar el más absoluto respeto para con todos y cada uno de ellos. Como empresario me debo a mi función social y ello me obliga de nuevo a no traspasar ciertas líneas, Me impide influenciar, ya sea generando optimismo desmesurado o temor profundo, ante unas u otras opciones políticas que puedan saltar a la arena del circo social. El empresario no forma parte de la farándula.

No es tarea fácil pero debe ser una de mis actitudes imprescindibles. Como empresario me debo al crecimiento no a la destrucción, aunque algunos ilustres hagan caso omiso de ello.

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Emprender: (del latín in, en, y prendere, coger) Acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro.

Emprendedor: Que emprende con resolución acciones dificultosas o azarosas.

Real Academia de la Lengua.

Me ha sorprendido leer recientemente en las redes sociales alguna que otra manifestación de un ilustre profesor, de una respetada Universidad catalana, incentivando la emprendeduria que imite a los Mark Zuckerberg, de Facebook, a los Larry Page y Sergey Brin, de Google, a los Jack Dorsey, de Twitter. Y porque no, añado, a los Pep Vallés, de Olé (Ordenamiento de Links Especializados). Por cierto ¿alguien se acuerda de él? Pues fue el que protagonizó el primer gran “pelotazo” made in Spain de la industria tecnológica española allá por la época de la techno bubble.

Pues bien, a pesar de que no comparto esa incentivación con, en mi opinión, un objetivo claramente equivocado, bienvenida sea el ansia de emprender. Sin embargo rompo una lanza a favor de todos aquellos empleados, asalariados y profesionales por cuenta ajena que con su actitud emprendedora, innovadora, colaborativa, participativa, cooperadora, han contribuido y están contribuyendo al crecimiento de nuestras empresas, al crecimiento de nuestra economía, en definitiva al crecimiento de nuestra sociedad. Vaya por todos ellos este humilde reconocimiento de alguien que los ha visto, y los ve, realizar a diario sus aportaciones en sus empresas,  generando valor para la causa común y demasiado a menudo desde el anonimato. Y es que ciertamente, emprender es una actitud.

Disculpen pero alguien debía decirlo !!!

Los enemigos más encarnizados de nuestras ideas, son aquellos que no las entienden.

Albert Einstein

¿Cuál es uno de los errores más frecuentes en toda organización? Pues la deficiencia o ausencia de comunicación veraz y realista.

Lo hemos comprobado durante muchos años en el ámbito de la política. Los distintos gobiernos, fuese del color que fuesen, no se han comunicado con los ciudadanos. No vamos a decir que mientan, sin embargo si podemos afirmar que faltan o enmascaran la realidad y la verdad. Y lo peor de todo es que continúan haciéndolo.

Lo mismo sucede en muchas empresas en las que sus directivos no son proactivos en la comunicación con sus colaboradores y empleados. Y eso ocurre tanto en los buenos como en los malos momentos. Se olvida que cuando las cosas van bien la información puede generar optimismo, reconocimiento, deseos de mejora, espíritu de equipo y de pertenencia. Y cuando son tiempos difíciles la información ayuda a generar comprensión, reflexión, ansia de corrección, espíritu de colaboración.

Y lo más sorprendente es que en la célula básica de nuestra sociedad, la familia, las actitudes son muy distintas. En el seno de la familia se comunica y debate tanto las buenas situaciones como las adversas. Sus miembros debaten, intercambian opiniones y estrategias y, al final, se mueven unidos en la misma dirección.

Así pues seamos como la célula básica. COMUNIQUEMOS. La realidad es una y única aunque nos empeñemos en usar cristales de diversos colores para observarla y entenderla.