Los enemigos más encarnizados de nuestras ideas, son aquellos que no las entienden.

Albert Einstein

¿Cuál es uno de los errores más frecuentes en toda organización? Pues la deficiencia o ausencia de comunicación veraz y realista.

Lo hemos comprobado durante muchos años en el ámbito de la política. Los distintos gobiernos, fuese del color que fuesen, no se han comunicado con los ciudadanos. No vamos a decir que mientan, sin embargo si podemos afirmar que faltan o enmascaran la realidad y la verdad. Y lo peor de todo es que continúan haciéndolo.

Lo mismo sucede en muchas empresas en las que sus directivos no son proactivos en la comunicación con sus colaboradores y empleados. Y eso ocurre tanto en los buenos como en los malos momentos. Se olvida que cuando las cosas van bien la información puede generar optimismo, reconocimiento, deseos de mejora, espíritu de equipo y de pertenencia. Y cuando son tiempos difíciles la información ayuda a generar comprensión, reflexión, ansia de corrección, espíritu de colaboración.

Y lo más sorprendente es que en la célula básica de nuestra sociedad, la familia, las actitudes son muy distintas. En el seno de la familia se comunica y debate tanto las buenas situaciones como las adversas. Sus miembros debaten, intercambian opiniones y estrategias y, al final, se mueven unidos en la misma dirección.

Así pues seamos como la célula básica. COMUNIQUEMOS. La realidad es una y única aunque nos empeñemos en usar cristales de diversos colores para observarla y entenderla.

Anuncios