LlibExpressió

En la bandera de la libertad bordé el amor más grande de mi vida.
(Federico García Lorca)

La libertad de expresión es un derecho fundamental recogido en el artículo 19º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948. El derecho a la libertad de expresión es definido como un medio para la libre difusión de las ideas. Para filósofos como Montesquieu, Voltaire o Rousseau la posibilidad del disenso fomenta el avance de las artes, de las ciencias y el progreso social. La libertad de expresión, el respeto a las opiniones y creencias de los demás,  son características que identifican a las sociedades avanzadas, libres y democráticas. También en el ámbito de la empresa representa un hecho diferencial. En la empresa la libertad de expresión, la libertad de opinión y de participación, abren el camino hacia la innovación.

Es claro que, como cualquier derecho, debe ejercerse con responsabilidad y conlleva ciertas obligaciones. Las opiniones expresadas deben respetar el honor y la dignidad, y no pueden vulnerar la intimidad ajena. Como tampoco pueden vulnerar el secreto profesional ni el secreto empresarial. Por contra, es cierto que hay muchas formas sibilinas de intentar vetar la libertad de opinión, de expresión o la diversidad cultural e identitaria, sin necesidad del uso de la fuerza bruta represiva. El descrédito sistemático, el insulto y la amenaza constante, el intento de imposición del pensamiento único (la imposición del “opinas lo mismo que yo y estás conmigo, o estás contra mi“), son medios que el insensato utilizará para intentar silenciar a aquellos que aspiran a construir un entorno mejor. Son en definitiva diversas formas de añoranza del totalitarismo ideológico, del fundamentalismo de otros tiempos que, lamentablemente, no son tan lejanos.

En la diversidad de opiniones, en el diálogo, en el debate sensato, se encuentra la grandeza del progreso.