Archivos para el mes de: septiembre, 2015


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Los mayores progresos de la civilización se experimentan inicialmente como sus peores amenazas.
Alfred North Whitehead (1861-1947) Filósofo y matemático

No contentos con incitar a militares, políticos y empresarios a proferir amenazas contra la ciudadania de Catalunya, ahora es la banca la que cae en la trampa tendida por la clase política española más reaccionaria, más retrógrada y más antidemocrática. Las asociaciones bancarias españolas (AEB y CECA) amenazan a todo aquel que vive y trabaja en Catalunya con dejar el territorio, con cerrar sus oficinas, con cerrar el acceso al crédito, con la pérdida de garantía de sus depósitos ! He aquí un hecho diferencial de la ¿democracia? española para gozo y deleite del mundo mundial.

Veamos, en Catalunya hay unas 4.800 oficinas bancarias (números redondos). Que, a una media de 4 empleados por oficina resultan unos 19.200 empleados (y sus familias, es claro). A ello le podemos sumar otros 2000 empleados si contamos con los que trabajan en servicios centrales o de soporte a oficinas. Luego ya tenemos 21.200 empleados y sus familias. Pensemos ahora en los volúmenes de negocio que gestionan esas oficinas. Es decir, volumen de depósitos y de inversiones (préstamos) de sus clientes. Siendo conservadores pensemos en que el volumen medio de negocio de aquellas cuatro mil ochocientas oficinas sea de 95 millones de euros, de los cuales 45 millones correspondan a depósitos y 50 millones a inversión. Lo cual arroja un importe de 456.000 millones de euros gestionados (216.00 millones de depósitos y 240.000 de inversiones, según la proporción anterior).

Por otra parte, el principal negocio de la banca consiste en el margen de intermediación. Esto es, captar dineros de sus clientes, remunerarlos a un tipo de interés y luego prestar esos mismos dineros a otros clientes a un tipo de interés más alto. Volvamos a ser hiperprudentes y pensemos en un margen de beneficio del 0,01% sobre los recursos gestionados. Ello nos daría un resultado de 4.560 millones de euros que obtendría la banca por sus operaciones en Catalunya.

Llegados aquí es interesante que nos preguntemos: ¿Sería esa banca capaz de cerrar aquellas 4.800 oficinas y dejar en ascuas a 19.200 empleados y sus familias? ¿Sería capaz esa banca de dejar perder un volumen de gestión de 456.000 millones de euros, a los que aspirarían toda la banca europea y hasta la china? No olvidemos que existe una normativa europea que permite la libre circulación´n de capitales, por lo que cualquiera de nosotros podríamos confiar nuestro patrimonio a una entidad foránea. ¿Sería esa banca capaz de dejar pasar frente a sus narices un beneficio potencial de 4.560 millones de euros? Por no hablar de la pérdida de imagen y de reputación corporativa que conllevaría cualquier decisión de ese estilo, no tan solo en el mercado doméstico sino en el mercado global.

Vamos a ver, ¿nos toman por necios e ignorantes? Una vez leí en una entrevista a una ciudadana canadiense lo siguiente: “nunca apuntes con un arma a alguien sino estás dispuesto a disparar”. Otra lectura que podemos hacer de la frase es: “nunca emitas una amenaza que no estés dispuesto a llevar hasta sus últimas consecuencias”. Así pues, que la Banca no vaya de farol y si lo hace que se atenga a las consecuencias.

 

 

 

 

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Sólo cerrando las puertas detrás de uno se abren ventanas hacia el porvenir.
(Françoise Sagan)

Allá por el mes de Octubre del 2012 escribí un humilde post acerca de si el empresario debe airear sus opiniones políticas (https://valoradicional.wordpress.com/2012/10/). Contribución que hoy está de plena actualidad.

Sin ninguna duda me reafirmo en mis tesis. El empresario no debe formar parte de la farándula de la política. No debe caer en la trampa de divulgar medias mentiras o falsas verdades, no debe infundir el temor sobre la sociedad acerca de la venida de un hipotético cataclismo, comparable con el fin del mundo, que se cernirá sobre los ciudadanos si estos optan por una u otra opción antes las urnas. No deben alardear de los gravísimos riesgos que podrían producirse sin comentar también los grandes beneficios que se podrían obtener. Y si, esos ilustres empresarios, sólo optan por la propagación del miedo lo que demuestran es que no son tan listos como aparentan y que en realidad están profundamente escorados a estribor con el único objetivo de mantener el status quo sin pensar en cambiar de rumbo hacia una singladura que lleve a la sociedad a mejores y más prósperos destinos.

En lugar de ello, el empresario debería preocuparse por que las infraestructuras ferroviarias de cercanías dejen de ser penosas y esten a la altura del siglo XXI y de las necesidades de los usuarios, entre los que se encuentran muchos de sus empleados o clientes. Preocuparse por que el eje ferroviario mediterráneo de alta velocidad sea ya una realidad para facilitar el tránsito de mercaderías desde el sur hacia el norte de Europa, y viceversa, en lugar de que sea el medio de transporte para ir a ver a los abuelos, que también por supuesto. Preocuparse por que las carreteras N2 y N340 se conviertan en autovías y dejen de ser el hazme reír del mundo entero. Recordemos que fue gracias a la iniciativa privada, y a la gran visión de futuro del mundo empresarial, que se construyó la AP7 que nos une con Europa, ya que de lo contrario todavía haríamos el trayecto atravesando un sin fin de pueblos y ciudades. El empresario debe preocuparse por su empresa y por el beneficio común. Debe preocuparse por que el nivel de educación de la sociedad se convierta en un valor competitivo, por que los niveles de atención social satisfagan las necesidades de los ciudadanos. Debe preocuparse por que exista plena seguridad jurídica para empresas  y particulares en lugar de la incerteza y mediatización actuales. Y felicitarse por que grandes organizaciones transnacionales decidan invertir en nuestro territorio. ¿O es que creen que cuando SEAT, NISSAN, HP y otras muchas empresas, deciden invertir en nuestro territorio no contraponen los grandes beneficios y oportunidades que éste les ofrece frente a los riesgos potenciales? Riesgos que, en definitiva, no son más que riesgos temporales y perecederos. Lo que si perdura es el espíritu y la cultura de trabajo de una sociedad, son los niveles de formación y calificación profesional que la sociedad ofrece. Lo que perdura es la apertura de miras y las esperanzas hacia la construcción del futuro. Esto es lo que el empresario debe analizar y no sembrar temores infundados.