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Coge el día presente y fíate lo menos posible del mañana

(Horacio)

Hay que ser observador e ir leyendo entre lineas las noticias del mundo económico. Parece que se avecinan nubarrones por el horizonte del panorama económico y empresarial. Diversos sectores productivos se repliegan y buscan arrejuntameintos -léase fusiones- que permitan aflorar sinergias para sobrevivir. En los océanos globales empresariales y económicos hay mucho depredador desaprensivo siempre ávido de saciar su apetito y de incrementar su masa corporal. Mientras otros necesitan engordar a fin de lograr ser un bocado lo suficientemente grande como para ser difícil de digerir.

En este mes de Octubre del 2015 Repsol nos anuncia que explora una integración con Gas Natural. El precio del barril por los suelos, las grandes inversiones en perforaciones poco rentabilizadas y el negocio del gas en alza, parecen motivos suficientes.

Por otro lado tenemos el sector financiero. Con una rentabilidad en mínimos y con grandes vulnerabilidades. Esto es, una presión regulatoria que exige más capital, de más calidad y activos con capacidad de asumir pérdidas. La persistencia de tipos de interés tendientes a cero. La gran magnitud de los activos improductivos, es decir, préstamos de dudoso cobro y la gran cantidad de inmuebles adjudicados. Y por último el elevado nivel de endeudamiento del sector privado. Por no mencionar la banca en la sombra o las fin tech. Todo ello junto a la presión incesante para el recorte de los costes, empujan al regulador (Banco de España) a demandar  una nueva ronda de fusiones en la banca española.

Y por si fuera poco uno lee en la prensa norteamericana que el Citibank ha anunciado que cerrará todas sus sucursales en el estado de Massachusetts (USA). No olvidemos que este estado es muy avanzado en conocimiento. No en vano alberga a universidades como la de Harvard, el MIT o la Universidad de Boston.

Así pues, ¿que se otea en el horizonte? Pues movimientos concentradores,  menos actores en el mercado y cambios importantes en las estrategias. Lo que conllevará peligros de situaciones monopolísticas. Ello nos obliga a estar ojo avizor. Ya que las decisiones y los movimientos de las grandes empresas acaban por afectarnos a todos.