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Si quieres conocer el valor del dinero, trata de pedirlo prestado.
(Benjamin Franklin. Estadista y científico estadounidense)

Una cuarta parte de la población en el mundo no tiene una cuenta bancaria, ni calificación crediticia, ni tan solo una identidad financiera !! Es decir, no dispone de capacidad para pedir un crédito !! Ante este hecho docenas de pequeñas, y no tan pequeñas, start-up intentan atraer a esos 2.000 millones de personas hacia el sistema financiero. Pero ¿cómo lo piensan hacer? Pues sencillo: monitorizando el uso que hacen de sus teléfonos móviles e investigando sus hábitos personales y patrones de comportamiento (consultas a la Web, uso de las redes sociales, uso del correo electrónico, etc.) a fin de identificar posibles prestatarios y poder predecir su solvencia, es decir, su capacidad de devolución de un dinero que se le preste.

Mediante estas técnicas se descubre que las personas que no dejan que la batería de su teléfono se agote tienden a atender con puntualidad las cuotas de sus préstamos. Que las personas que reciben más llamadas que las que ellas hacen tienen mayor riesgo para que se les conceda un préstamo. O que aquellos solicitantes de crédito que lo justifican con pocas palabras son preferibles a los que utilizan largos argumentos. Interesante ¿no es así?

Kreditech, una de esas start-up con base en Hamburgo, ha concedido más de 300 millones de euros en préstamos desde que fue creada en el 2012. Sus algoritmos son capaces de generar decenas de miles de inputs de información que son resultado de acciones como las compras realizadas on-line, la geolocalización de las llamadas realizadas o la historia de uso de las redes sociales.

Sabían que las personas que realizan una compra en el mismo día (p.e. tomar un desayuno) durante todas las semanas son buenos candidatos a ofrecerles un préstamo. Que cuando un teléfono móvil permanece en la misma ubicación geolocalizada a diario y durante el mismo intervalo de tiempo es indicador de que su propietario, presumiblemente, está en su lugar de trabajo y por lo tanto también es candidato a ofrecerle un préstamo. Que hasta nuestros amigos pueden ser predictores de nuestra solvencia, pues las personas cuyos amigos pagan con puntualidad sus deudas son más propensas a ser buenas pagadoras también.

En este contexto, hasta el Presidente del Banco Mundial (Jim Yong Kim) ha impulsado una iniciativa para proporcionar acceso universal a los servicios y productos financieros para el año 2020. Está claro que tanto los actores tradicionales (la banca en general) como lo nuevos actores en el mercado (los llamados shadow banks o las  fintechs) van a usar todas esas nuevas fuentes de información que proporciona “la Red” para la evaluación de riesgos en crédito con el fin de ofrecer servicios financieros al mayor número posible de ciudadanos del mundo.

Y es que el Big Data va a abrir una auténtica mina de oro en el sector financiero internacional.

Fuente: Bloomberg