Archivos para el mes de: marzo, 2017

Unknown

“United Nations peacekeeping missions are mired in bureaucratic waste and scandal.”

(Clair MacDougall – Journalist based in Monrovia, Liberia)

The United Nations, as institution, rarely considers the impact of its peacekeeping missions on local economies. Even more, does little to stimulate the economy or buy from local suppliers or traders. In view of this situation it is imperative to regenerate such a high institution. It’s a matter of principles. Isn’t it?

To know more:

https://www.bloomberg.com/news/articles/2017-03-23/what-trump-got-right-about-the-un

 

Anuncios

Unknown-1Unknown.png

“Es bueno que la gente no conozca el sistema bancario y monetario, si no habría una revolución mañana por la mañana.”

(Henry Ford)

A pesar de la frase anterior, creo que todos debemos colaborar en la divulgación del conocimiento de los sistemas financiero, monetario y bancario. De esta forma contribuiremos a la salubridad e higiene de dichos sistemas y a la regeneración de las legiones de políticos que desinforman y levantan cortinas de humo para evitar que sus conciudadanos dispongan de criterio fundamentado.

Dicho esto, acabamos de conocer (Marzo del 2017) la intención, por parte de las autoridades económicas españolas, de fusionar Bankia y BMN (mediante la adquisición de la segunda por la primera). Pero ¿quienes son Bankia y BMN?

En julio de 2010, Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid, Caja de Ahorros de Valencia, Castellón y Alicante (Bancaja), Caja Insular de Ahorros de Canarias, Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Ávila, Caixa d’Estalvis Laietana, Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Segovia y Caja de Ahorros de la Rioja suscribieron un Contrato de Integración para la constitución de un Grupo Contractual configurado como un Sistema Institucional de Protección (SIP). En diciembre de 2010 se creó la Sociedad Central del SIP bajo el nombre de Banco Financiero y de Ahorros, S.A. (BFA), constituyéndose como sociedad cabecera del mencionado SIP y matriz del Grupo Banco Financiero y de Ahorros en el que se integraron las Cajas y el resto de sus entidades filiales. Desde enero de 2011 Bankia, S.A. es una entidad perteneciente al Grupo Banco Financiero y de Ahorros y, a su vez, es la entidad cabecera de un grupo económico (Grupo Bankia).

Por su parte, Banco Mare Nostrum (BMN) es un banco también nacido en 2010, mediante la misma fórmula de SIP, que aunaba el negocio financiero de cuatro cajas de ahorros: Caja Murcia, Caixa Penedès, Caja Granada y Sa Nostra.

Consideración inmediata: se trata de dos entidades bancarias rescatadas con dinero público.

La primera pregunta que surge ahora es ¿porqué incentivar ahora esa fusión si la intención era la venta de BMN? La respuesta es sencilla: nadie, en sus cabales, puja por una entidad en el estado en que se encuentra BMN y con sus especiales características.

La segunda pregunta que aparece es: ¿si se trata de dos entidades rescatadas, cuanto dinero  deben a los bolsillos de los sufridos ciudadanos? Respuesta: pues la primera entidad, Bankia, nos debe aproximadamente 22.400 millones de euros y la segunda, BMN, nos adeuda 1.600 millones de euros. Es decir que la deuda total con los ciudadanos asciende a 24.000 millones de euros (céntimo más céntimo menos). Cabe decir que durante los siete años transcurridos hasta la fecha de hoy sólo se ha devuelto 1.800 millones. Un 7,5% de la deuda, ¿ridículo no?

Y si para colmo, añadimos a aquella cifra el coste aproximado (60.000 millones de euros) que para nuestros bolsillos están teniendo los muchos episodios de corrupción en España, todo ello me hace reafirmar que es urgente divulgar los conocimientos con el fin de conseguir una ciudadania instruida y con criterio fundamentado.

 

UnknownUnknown-1.jpeg

“Las personas son sus principios”

(Bárbara Streisand)

 Empresas como Uber o Airbnb se presentan como plataformas tecnológicas que se limitan a poner en contacto a particulares. Sin embargo la realidad va mucho más allá. Lo cierto es que son empresas que buscan aprovechar vacíos legales en los distintos países, y en distintos sectores de la economía (el transporte de pasajeros o la vivienda), para lucrarse. Estas empresas alardean de que su actividad está basada en unas plataformas electrónicas que se limitan a poner en contacto oferta y demanda cobrando una comisión por cada servicio. De esta forma esas empresas convierten a los usuarios en “empleados”, sin realmente serlo, y ofrecen servicios sin un solo euro de inversión en inmovilizado. (Uber no es propietaria de un solo vehículo y Airbnb no tiene ningún inmueble en propiedad). Aún más, Airbnb sostiene que su actividad no es el alquiler de apartamentos o habitaciones para turistas o foráneos, sino poner en contacto a particulares que quieren alquilar unos días toda o una parte de una vivienda a otros particulares.

Así las cosas, ¿dónde está el negocio? Pues está en lograr un volumen de operaciones suficientemente grande que a través de unas comisiones aparentemente pequeñas (del orden del 3%) permitan ingresos relevantes. Y, ¿donde está el truco? Pues está precisamente en lo dicho con anterioridad. Por una parte en buscar vacíos legales de los que aprovecharse y, por otra, en escoger la más antigua y trivial de las opciones de las técnicas de gestión de riesgos, es decir, traspasar el riesgo a un tercero. En este caso traspasar todo el riesgo a sus usuarios.

Una vez más nos encontramos ante una linea muy fina sobre la que se mueve la ética de los negocios. En cualquier caso la sociedad, a través de sus administraciones, debe actuar y actualizar la legislación y las normativas que evidencian esas actividades hasta ahora no contempladas. En definitiva, las administraciones tienen que garantizar el “juego limpio” y la salvaguarda de la sociedad. Es elemental ver que en esos modelos de negocio no se contemplan aspectos tales como la responsabilidad civil, los controles de seguridad, los controles sanitarios y de salud pública, el control de la fiscalizad (p.e.: IVA, IRPF, Impuesto de Sociedades), o el control de las ingentes cantidades de información de índole personal almacenada y utilizada por esas empresas. Responsabilidades que recaen precisamente en los usuarios, bien formen parte de la oferta o de la demanda. Es muy importante recordar que todos esos aspectos son los que forman parte de la salud del sistema, y permiten el equilibrio y el progreso social.