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“Por una pequeña suma de dinero, se vuelve uno tu deudor; si la suma es grande, se vuelve tu enemigo.”

(Lucio Anneo Séneca)

Cerberus, Blacksote, Lone Start, son algunos de los fondos de inversión con más activos procedentes del “ladrillo tóxico” en España. Como ya sabe el lector, el “ladrillo tóxico” son todos aquellos inmuebles que han ido a parar a los balances de la banca porque los titulares de las hipotecas afectadas dejaron de pagar, o de poder pagar, sus cuotas.

Estos fondos, mediante la compra masiva de préstamos fallidos, con grandes descuentos todo sea dicho (de hasta 25 céntimos por euro),  han contribuido a sanear los balances de toda (SI, DE TODA) la banca española al rebajar, a través de estas compras/ventas, los ratios de morosidad de las entidades financieras.

El Banco de España (BdE) comunicó (Diciembre de 2019) a esos fondos que deben inscribirse en un nuevo registro que el propio BdE prepara. Y ello está provocado por las dudas surgidas en torno a la aplicación de la reciente Ley Reguladora de los Contratos de Crédito Inmobiliario.

Una vez más los reguladores y legisladores españoles van por detrás de la realidad empresarial y del sector. Esos fondos, durante estos últimos años y aprovechando el vacío legal junto con una interpretación “particular” de las leyes, han comprado miles de millones en carteras fallidas de “ladrillo” (viviendas en prenda por préstamos solicitados que han entrado en morosidad). Esos mismos fondos descontaban que la norma los dejaría fuera de su ámbito de aplicación (he ahí la interpretación “particular”)  ya que aunque han adquirido préstamos fallidos ellos dicen (los fondos) que no son entidades que se dediquen a la concesión de crédito.

Pero además han aparecido nuevos actores en ese mercado. Se trata de una plataforma (ver “Más información”) que permite a pequeños y medianos inversores acceder a la compra de esos préstamos fallidos que pueden proceder tanto de entidades financieras, como de fondos de inversión. En este caso los descuentos en el precio de compra no son tan suculentos como el descrito con anterioridad pues la escala es más pequeña, pero pueden resultar atractivos para las grandes entidades financieras, ahora que ya han realizado los grandes saneamientos de sus balances. El definitiva amigo lector, usted puede convertirse en inversor-propietario de uno de esos préstamos. La rentabilidad estimada en la adquisición de un préstamo al corriente de pago oscila entre el 6% y el 8%, mientras que en préstamos de mayor riesgo puede llegar al 15% o al 20%.

Como el lector puede suponer, se abre ahora un largo estira y afloja entre el regulador (BdE) y esos fondos y plataformas. Sea cual sea el resultado, los balances de la banca se “han saneado”, los acreedores de aquellos préstamos fallidos son ahora esos fondos o los pequeños inversores. Los mismos que tiene en su mano el desahucio de los deudores. Y a estos sólo les queda rezar para que alguien les ampare y no permita que puedan quedarse en la calle.

Es el nuevo capitalismo imaginativo my friend !!!

 

Más información:

https://www.expansion.com/empresas/banca/2019/12/23/5e01332c468aebf0048b4586.html

https://www.expansion.com/empresas/banca/2019/12/21/5dfe6429468aeb16798b45d1.html

https://www.expansion.com/empresas/banca/2019/01/29/5c4f61cbe5fdeac75a8b45f3.html

https://www.loanemarket.com