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La base de nuestros sistemas políticos es el derecho del pueblo a hacer y modificar sus constituciones de Gobierno.”
(George Washington)

La CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA, así como todas las Constituciones del mundo civilizado, ES Y DEBE SER UN DOCUMENTO DE TRABAJO Y, por supuesto, DE REFERENCIA. Documento de trabajo como los que elaboran las empresas para auto regirse en su camino. La Constitución no es la inamovible Tabla de Moisés con los Diez Mandamientos. La Constitución es un documento cuyo contenido debe adaptarse constantemente a la realidad social, a la realidad plurinacional y a la realidad económica de la sociedad sobre la cual actúa. En caso contrario se convierte en un mero corsé que dificulta la respiración y que impide que llegue aire fresco y renovado a la sociedad plural a fin de que pueda seguir su camino de progreso.

La Constitución Española de 1978 ya ha cumplido su cometido, está obsoleta y necesitada de actualización. Ha acallado las voces de la España más retrograda bien fuese vestida de civil o uniformada. Voces que provenían de las catacumbas de un periodo de cuarenta años de dictadura fascista del General Franco. La Constitución de 1978 dio el café para todos, aunque han sido unos pocos los que han pagado la cuenta del bar. Esa Constitución ha quedado desfasada y, cuarenta años después, ha llegado el momento de actualizarla.

En el caso de España esa actualización es de suma importancia y máxima urgencia, si es que desea ser una sociedad de futuro. Y esa actualización debe superar los impedimentos de todos los estamentos, organizaciones civiles o militares, grupos de presión, lobbies y grupos oscuros que llevan tiempo poniendo trabas en el intento. Hay que hacerlo con valentía, determinación, ambición y amplitud de miras. Ya que de ello depende la cohesión social, el desarrollo armónico, el futuro, y en definitiva el progreso de la sociedad.

Sólo cabe dar un ojeada a la tabla adjunta para apreciar el desequilibrio entre países civilizados en cuanto a la adaptación a los tiempos de sus respectivas Constituciones.

País

Número de modificaciones

Austria

80

Alemania

60

Estados Unidos

27

Irlanda

27

Francia

24

Bélgica

12

Portugal

12

España

2

Como dato curioso mencionar que de las dos modificaciones de la Constitución española, la primera de ellas en 1992 sólo añadió una palabra en un artículo sobre el sufragio de extranjeros en las elecciones municipales. Y en la segunda, en 2011, se sustituyó el artículo 135 para garantizar el principio de estabilidad presupuestaria. Es fácil ver que ninguna de las dos era de relevancia fundamental para la cohesión y el progreso social.

Cuanto más se tarde en modificarse la Constitución peor será. Pues de esa modificación depende, nadie lo dude, el progreso social y empresarial.