Archivos para la categoría: Educacion

IMG_1774IMG_1775

 

“Una persona que nunca cometió un error, nunca intentó algo nuevo”

(Albert Einstein)

Es Viernes por la noche, mi esposa y yo cenamos en un pequeño pueblo de nuestro Empordanet. A los postres ella prefiere una infusión y el amigo dueño del local le ofrece una carta de infusiones. Ahí empieza mi sorpresa al comprobar que esa relación de productos corresponde a una microempresa, ubicada muy cerca de nuestra casa, a cuyo frente se encuentra un pequeño empresario gran conocedor y apasionado de las hiervas de la comarca y de sus extraordinarias cualidades. He aquí un claro ejemplo de alguien que valora cuales son sus fortalezas, cuales son sus habilidades y con una visión clara de qué nicho de mercado puede explotar aunque sea en un mercado maduro como lo es el de las infusiones.

Y con ello me viene a la mente la pregunta: ¿dónde está la diferencia entre los países?

A lo que me respondo: donde es seguro que no lo está es en el “que inventen ellos (Miguel de Unamuno)”. Donde es seguro que no lo está es en alargar la palma de la mano esperando que “caiga” una peonada, una falsa prejubilación o una subvención a fondo perdido.

Y concluyo: Pues la diferencia entre los países, entre sus sociedades, está en la actitud de las personas, moldeada a lo largo de los años por una educación y por una cultura. En el amor por el trabajo, en el esfuerzo por el ahorro y la inversión, en el deseo de superación y en la ambición de construir un país, una sociedad, más prósperos.

images

“La educación es lo que queda después de olvidar lo que se ha aprendido en la escuela”.

(Albert Einstein)

En Septiembre de 2017 se ha publicado el nuevo informe “Panorama de la Educación – Indicadores de la OCDE”. Empecemos con algunos números relativos a España. En 2016 el porcentaje de población adulta (25-64 años) con estudios inferiores a la segunda etapa de Secundaria era del 41,6% mientras que la media de la OCDE era del 22,4%. El gasto total por alumno en instituciones educativas (públicas, concertadas y privadas) fue en 2014 de 8.752$, mientras que en la OCDE fue 10.759$ y en la UE22 de 10.897$. Datos no muy alentadores ¿no es así?

Sigamos con los datos relativos a España. En 2016, el 35% de los jóvenes entre 25 y 34 años dejaron de estudiar después de cursar la ESO, ello incluye a los que no la aprobaron. Lo cual supone duplicar la media (16%) de los 47 países analizados por la OCDE. Por otra parte la tasa de desempleo de jóvenes adultos que no han completado la ESO se sitúa en España en el 30% mientras que la media de la OCDE es del 17%. En cuanto a la situación laboral, el 23,2% de los jóvenes españoles entre los 18 y los 24 años son ninis.

Si observamos la formación profesional se constata que el nivel de titulación en formación profesional en el caso de España es del 12% mientras la media de la OCDE se sitúa en el 26%. Cabe tener en cuenta que la tasa de inserción laboral que presenta la formación profesional, en la media de los países de la OCDE, es del 74%.

En cuanto a formación universitária, paradójicamente España tiene una tasa relativamente alta (35,7%) equiparable al resto de países de la OCDE. Sin embargo, el 36,8% de los titulados universitarios españoles que en el 2016 tenían trabajo ocupaban un puesto para el cual estaban sobrecualificados.

Y un último dato curioso. El salario de los profesores españoles de enseñanza primaria es un 22% superior a la media de los países de la OCDE. Y el de los profesores de secundaria es un 30% superior a la media, tanto en la retribución inicial como en la retribución máxima. Da que pensar, ¿no?

Corolario: España tiene muchas “asignaturas pendientes” en cuanto a educación. Debería  incrementar, casi duplicar, el porcentaje de titulados en formación profesional. Para ello se debe reducir drásticamente el número de personas que no finalizan la ESO. En cuanto al nivel de sobre-educación universitaria éste refleja que la economía española no genera suficientes puestos de trabajo de alta calificación como para absorber el número de titulados que produce. Lo que indica una descoordinación total entre Política de Educación y Política Industrial. En otras palabras, y a mi juicio, debería ponerse coto al “café para todos” universitario e incentivar la formación profesional. Y por último un apunte en cuanto a la retribución del profesorado. Tal vez no se trate tanto de recortar retribuciones como de exigir calidad y resultados.

NOTA IMPORTANTE: Una vez más denuncio que cuanto menor sea el nivel educativo menos competitiva es una sociedad y más dúctiles, maleables y manipulables, desde el punto de vista ideológico y político, se vuelven los ciudadanos. Como lo demuestra la historia reciente de España.

Más información:

http://www.mecd.gob.es/dctm/inee/eag/panorama2016okkk.pdf?documentId=0901e72b82236f2b

 

images-1

“La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo.”
(Nelson Mandela (1918-2013) Abogado y político sudafricano.)

Leo con estupor en la prensa (Abril de 2017) que el Ministerio de Educación de la llamada España tiene un nuevo proyecto para regular las condiciones para la obtención de los títulos de la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) y del Bachillerato. Según ese proyecto aquellos alumnos que hallan obtenido una valoración positiva en todas las materias o bien que halla sido negativa en un máximo de dos materias (siempre que no sean lengua y literatura castellana y matemáticas), obtendrán el título de Graduado en la ESO”.

Y lo más frapante no queda ahí sino en la aceptación de que esa relajación de las condiciones para acceder al Grado de ESO permitirá que las tasas de abandono escolar (altas, altísimas, en la llamada España) no aumenten más. Pues un endurecimiento en la obtención de tan preciado Grado alejaría a la llamada España del objetivo marcado por la Unión Europea (UE) para el año 2020 y que fija para España una tasa de abandono temprano educativo en el 15%.

Repasemos algunos datos españoles:

Abandono educativo temprano: Los datos actuales nos dicen que el porcentaje de población de entre 18 y 24 años que no ha completado el nivel de Enseñanza Secundaria 2a etapa, y no sigue ningún tipo de educación-formación, es del 20% en España. Lo que representa  el peor dato de la UE.

Por otra parte el porcentaje de población española en edades entre 25 y 64 años que sólo dispone del nivel de formación de la primera etapa de la ESO  es del 42,6%, mientras que en la UE es del orden del 20%. En cuanto a la segunda etapa de la ESO sólo lo tiene el 22,4% de la población española en esa franja de edad, mientras en la UE es del orden del 45%.

Si ahora echamos un vistazo a los datos de desempleo, vemos que el 42,92% de los jóvenes menores de 25 años está en el paro. Y para la franja de edades comprendidas entre los 25 y los 64 años, el 19% se encuentra desempleado.

Muchos se llenan, nos llenamos, la boca cantando las excelencias de la digitalización, de las nuevas tecnologías, de la conectividad, de la movilidad, de los wearables, de la robótica, de la domótica, de las smart cities, y olvidamos que el progreso de la sociedad está en función del nivel de educación, de formación y de preparación de sus ciudadanos y de que el sistema les permita acceder a un puesto de trabajo digno para contribuir a la prosperidad colectiva !!!

Datos desalentadores y vergonzosos que, sin ninguna duda, nos deben hacer reflexionar la próxima vez que vayamos a las urnas.

 

Más información:

http://www.europapress.es/sociedad/educacion-00468/noticia-titulo-eso-podra-obtener-aprobar-etapa-dos-suspensos-20170418134103.html

http://www.lavanguardia.com/vida/20170418/421790752737/el-titulo-de-la-eso-se-podra-obtener-sin-aprobar-la-etapa-y-con-dos-suspensos.html

http://www.mecd.gob.es/servicios-al-ciudadano-mecd/dms/mecd/servicios-al-ciudadano-mecd/estadisticas/educacion/indicadores-publicaciones-sintesis/datos-cifras/Datosycifras1617esp.pdf

 

 

images.jpeg

Si no peleas para acabar con la corrupción y la podredumbre, acabarás formando parte de ella.
(Joan Baez)

Lo decía en Mayo del 2016: España se ha convertido en tierra abonada de corrupción. Y esa lacra, ese cáncer social, está llegando a lo más profundo de la sociedad.

España ha mantenido una puntuación de 58 sobre 100 en el Índice de Percepción de la Corrupción del 2016 elaborado por la ONG Transparency International. A pesar de esto, se sitúa en el puesto 41 de 176 del ránking y baja cinco posiciones respecto al año 2015. (España está seis puestos por debajo de Botswana !!) Según los datos, España tiene una situación de “corrupción comparativamente alta” en relación a los demás países del euro. Una comparación que, a juicio de Transparency International, es “preocupante” y “manifiestamente mejorable”.

Y es que en España, ya en el Siglo de Oro (periodo entre los siglos XVI y XVII), el Duque de Lerma ejerció el gobierno en nombre de Felipe III destacando como un notorio corrupto. En tiempos más cercanos, en el siglo XIX, la reina regente María Cristina de Borbón (tal vez ahí empieza la saga) se hizo célebre por su participación en negocios turbios que favorecieron el rechazo entre el pueblo y los políticos. Y luego sigue un sinfín de casos que van desde la República y la Dictadura franquista a la posdictadura, en ocasiones llamada periodo democrático, y llegan hasta nuestros días.

Transparency International ha alertado de que la situación de España en cuanto a percepción de corrupción “produce tristeza” porque, a pesar de las inversiones que se hacen en materia de lucha contra la corrupción, “no se consigue que se reduzca seriamente y hasta en ocasiones empeora”.

A mi juicio esa percepción produce mucho más que tristeza, produce auténtica indignación y vergüenza de ser titular de un pasaporte de un lugar que es tierra abonada de corrupción.

Si no peleamos para acabar con la corrupción y la podredumbre, acabaremos formando parte de ella !!

Docs de consulta:

 

unknown

“Un hombre es pobre no ya cuando carece de todo, sino cuando no trabaja.”

(Charles Louis de Secondat “Montesquieu”, jurista, historiador, filósofo, político)

Cuatro de cada diez personas de entre 20 y 24 años que quieren trabajar no pueden hacerlo por falta de oportunidades. Además, existe una preocupante cifra de más de 400.000 jóvenes de entre 16 y 29 años en total inactividad (es decir, ni estudian, ni trabajan, ni buscan empleo de forma activa). Y centrándose en los datos de desempleo, en esa franja de edad la tasa de paro se sitúa en el 34%.

Una de las causas de esta elevada cifra de desempleo es la falta de formación. Un44% de los jóvenes de entre 16 y 29 años abandona los estudios sin completar la educación secundaria y muchos de ellos ni si quiera consideran retomarlo más adelante. La falta de oportunidades laborales también se da en recién titulados, diplomados y licenciados, principalmente por falta de experiencia laboral y porque la formación que han recibido no se adapta a los requerimientos que demanda el mercado.

Estas son algunas de las conclusiones que se desprenden del estudio “El camino hacia el empleo juvenil. ¿Qué puede hacer la empresa?”, presentado por el Observatorio Empresarial contra la Pobreza.

Reducir el desempleo, es una cuestión económica y social. El estudio advierte de que el sector empresarial debe incluir cuanto antes programas que mejoren la empleabilidad de los jóvenes, bien desde su estrategia de negocio, bien desde su acción social, bien desde su posición como lobby. Esto es esencial para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) basados en el empleo digno, pero también para que las compañías puedan mejorar en competitividad en el medio y largo plazo.

Los autores denuncian la dureza con que la crisis ha tratado a los jóvenes en lo relativo al empleo, la infrautilización de las becas y los contratos de prácticas, así como el uso inapropiado de determinados modos de contratación, ligados a la contratación temporal. Más de la mitad de los jóvenes ocupados están empleados bajo modalidades contractuales de este tipo; sin embargo, sólo un 7% lo hace con un convenio relacionado con la formación y las prácticas.

La ausencia de empleo tiene consecuencias muy importantes sobre los niveles de vulnerabilidad social de los jóvenes. Así el 58% de los jóvenes desempleados en España se encuentran en riesgo de exclusión social.

Prevenir, reincorporar y reciclar. El informe propone un conjunto de medidas en las que los distintos agentes coordinados –empresa, tercer sector y administración– pueden trabajar para mejorar este escenario:

Prevención del abandono escolar temprano. Según las estadísticas, el abandono escolar suele estar vinculado al desconocimiento y/o impacto que puede ocasionar en el joven a largo plazo el hecho de no finalizar sus estudios.

Reincorporación al sistema educativo. Una buena iniciativa sería la de crear entornos formativos muy distintos a los actuales, más flexibles, de menor duración, orientados y cercanos a la práctica y al desempeño profesional. El informe también recomienda a las empresas con trabajadores sin formación reglada que les ayuden a completarla con políticas de formación.

Transición de la formación al empleo. Se recomienda poner en marcha programas de asesoramiento, de creación de becas y contratos de prácticas, o de fomento del emprendimiento juvenil, entre otros ejemplos. También alcanzar acuerdos con centros educativos, crear titulaciones o centros de formación propios que sirvan también para cubrir las propias necesidades de cada empresa.

Empleabilidad y gestión de jóvenes en especial riesgo de exclusión social. Trabajando de forma conjunta empresa y entidades del Tercer Sector.

Políticos, Administraciones, Empresas, Ciudadanos, ¿qué estamos haciendo para construir un futuro digno para las generaciones que nos van a suceder?

Fuente: “El camino hacia el empleo juvenil. Qué puede hacer la empresa” (Observatorio Empresarial contra la Pobreza – Enero 2017)

unknown

Una pauta para que enseñanza y escuela puedan responder a las realidades de la sociedad poscapitalista es que tienen que imbuir a los alumnos de todos los niveles y todas las edades la motivación para aprender y la disciplina de una instrucción continuada.

(Peter F. Drucker)

Un buen amigo me remite unos comentarios sobre el impacto en nuestra sociedad de la cuarta revolución industrial. Comentarios que comparto y reproduzco con su permiso:

“Ahora hablamos de industria 4.0 o de la cuarta revolución industrial. Hagamos un pequeño repaso: la primera revolución industrial fue la máquina de vapor; la segunda la de la producción en cadena, simbolizada por la producción del automóvil Ford T; la tercera fue la  de los ordenadores y los robots; y la cuarta es la de la combinación de ciertos artilugios físicos (hardware) con software inteligente y que tiene como algunos de sus componentes la fabricación aditiva, el Cloud, el Big Data, el IoT (Internet of Things), los wereables, la ciberseguridad, la realidad aumentada, la Internet industrial o los robots autónomos.

Según Markus Lorenz (Partner & Managing Director of BGC in Munich) en Alemania se perderán 600.000 puestos de trabajo durante los próximos diez años debido precisamente a la cuarta revolución industrial. Pero ésta, por su parte, generará un millón de nuevos puestos de trabajo. La pregunta que se desprende es ¿si no tenemos las habilidades suficientes para subirnos al carro de esa revolución, tendremos alguna  oportunidad? Y aquí Lorenz es relativamente optimista. De la misma forma que los avances en el software han hecho que hasta un niño pueda manejar un iPad, él cree que las tecnologías harán posible que trabajos muy sofisticados puedan ser llevados a cabo por personal que no disponga de una gran formación. Y pone como ejemplo el poder reparar un helicóptero a kilómetros de distancia gracias a que, con un casco de realidad virtual, un sistema experto (humano o artificial) puede guiar al operario en los pasos precisos a dar.”

Con todo, mi amigo y yo, continuamos pensando que la educación, y su adecuación a estos cambios en la sociedad, será clave si queremos evitar los desequilibrios que esa cuarta revolución industrial va a acarrear. Y, a la vista de los intereses de los responsables de la estrategia educativa en España, no parece que los politicuchos de turno estén por la labor.

Fuente: “Industry 4.0: how intelligent machines will transform everything we know”, Markus Lorenz ( https://www.youtube.com/watch?v=uBZmJOHIN8E&feature=youtu.be ).

images

“Más tecnología no es igual a mejores resultados porque el tema es qué tipo de pedagogía estamos utilizando. Si utilizas la herramienta mal, puedes causar más daño que beneficio”

(Francesc Pedró, 2015)

“En un tuit no puede decirse mucho. Esto conduce necesariamente a una mayor superficialidad”

(Noam Chomsky, 2013)

Una entrevista al Dr. Manfred Spitzer publicada en el diario “La Vanguardia”, en su edición del 22 de Octubre de 2016, ha levantado ampollas en la epidermis de una buena parte del mundillo de las nuevas tecnologías aplicadas a la educación y más de uno se ha rasgado las vestiduras ante las tesis expuestas.

http://www.lavanguardia.com/lacontra/20161022/411206688578/moviles-y-ordenadores-en-las-aulas-dificultan-el-aprendizaje.html

¡Craso error cometen los fundamentalistas que maldicen al supuesto apóstata! El Dr. Spitzer es un científico (médico, psicólogo y filósofo) que dirige la Clínica Psiquiátrica Universitaria de Ulm (Alemania) y también el Centro de Transferencia de Conocimientos para las Neurociencias y el Aprendizaje. Sus trabajos y publicaciones avalan un largo camino de estudio sobre la influencia de las nuevas tecnologías, incluida Internet y las redes sociales, en el proceso de aprendizaje. Y lo hace bajo la perspectiva científico-médica del estudio del cerebro humano y de su comportamiento a lo largo de la vida, es decir, a lo largo del proceso de aprendizaje del ser humano. Sus tesis se alinean con otros estudios científicos de diversos grupos de investigación de prestigiosas universidades de toda la geografía (ver Digitale Demenz).

¿Quiere ello decir que de las ideas del Dr. Spitzer se desprende que hay que abandonar el uso de las nuevas tecnologías en el aula? En absoluto. Eso sería tan arriesgado como afirmar que los libros impresos deben desaparecer de las aulas. Aunque halla alguien que así lo postula. La propuesta central de sus ideas se basa, me atrevo a resumir, en la prudencia y en el cuidado escrupuloso con la metodología pedagógica en la docencia.

De hecho el estudio de la OECD de Septiembre de 2015, realizado con los datos de PISA-2012, corroboran las tesis del Dr. Spitzer. Este estudio constata que en los últimos diez años no se ha producido, por término medio, una mejora substancial en los alumnos en cuanto a comprensión lectora, matemáticas o ciencias, en aquellos países que han invertido más en la introducción de las nuevas tecnologías en las escuelas. Las nuevas tecnologías pueden facilitar el aprendizaje pero no garantizarlo. Según el estudio de la OECD aquellos estudiantes que hacen un uso moderado de los ordenadores en la escuela tienden a obtener mejores resultados que quienes hacen un uso intensivo. Los sistemas educativos necesitan encontrar formas más efectivas de integrar la tecnología en la enseñanza y el aprendizaje para proveer a los educadores de los entornos de aprendizaje que complementen las teorías pedagógicas del siglo XXI y proveer a los niños de las habilidades del siglo XXI que necesitan para triunfar en el mundo del mañana. Si bien es cierto que la tecnología es la única manera de expandir dramáticamente el acceso al conocimiento, para cumplir con los horizontes que prometen las tecnologías los países deben invertir de forma efectiva y asegurarse que los docentes se encuentren a la cabeza del diseño y la implementación del cambio. Y, por supuesto, hacer seguimiento y obtener información empírica para comprobar la bondad, o no, de la decisiones estratégicas tomadas.

¡Estén tranquilos los talibanes! No se deben abandonar las nuevas  tecnologías. Simplemente se debe disponer de la metodología de enseñanza adecuada y ser prudente en el uso de aquellas.

Más información en:

  • “Digitale Demenz” (Manfred Spitzer, May/2013)
  • “Students, Computers and Learning: Making the Connection” (OECD, Sep 2015)

 

unknown

“Carecer de libros propios es el colmo de la miseria.”

(Benjamin Franklin)

Leo con sorpresa y asombro un artículo publicado en diario “el Periódico“,

http://www.elperiodico.com/es/noticias/educacion/escuela-innovadora-obliga-cambiar-libro-texto-vuelta-cole-curso-2016-2017-5364556

en el que aparece el siguiente texto:  “…los libros de texto no dejan de ser un refrito de la realidad y advierten de que, en un momento tan mutante como el actual, en que los estudiantes tienen un acceso permanente a nuevas informaciones, los manuales escolares se quedan en lo elemental, no animan a ir más allá. No personalizan el aprendizaje y, al contrario, encorsetan la manera de dar clases. El libro de texto es visto como un producto del pasado.”

Continuando con la lectura me encuentro con la siguiente afirmación: “La tendencia internacional, apunta a un futuro en que los materiales de trabajo en el aula se encontrarán en plataformas digitales, que conectarán a los estudiantes con las fuentes originales, que les guiarán en el aprendizaje pero sin dictarles cómo tienen que hacerlo.”

No seré yo el que ponga en duda el fundamento empírico y científico que sustenta tales declaraciones. Aunque reconozco que, de haberlo, me gustaría conocer ese fundamento. Y esas lecturas me mueven a otras reflexiones. Se debe reconocer la penetración de las nuevas tecnologías en, vamos a llamarle, “el proceso educativo”. Esas tecnologías aportan nuevos y valiosos medios y herramientas que pueden permitir optimizar la eficacia y la eficiencia del proceso. Es cierto que el libro de texto como tal no ha tenido cambios significativos en los últimos decenios. Pero de ahí a afirmar que son un refrito, un producto del pasado creo que es sumamente injusto. Y todo ello con mi más sincero reconocimiento y respeto para con los autores y editores, sin cuyos productos y aportaciones muchos de nosotros no habríamos llegado al nivel educativo y cultural que tenemos.

No menos cierto es que aquél “proceso educativo” se está viendo inmerso en variados intentos de reinvención, en parte por el impacto tecnológico. Intentos que, a mi juicio, en muchas ocasiones se asemejan más a un “prueba y error” que a la adopción de una metodología probada y con evidencia empírica de la obtención de resultados satisfactorios.

Con todo las cuestiones más importantes que se me plantean son: ¿Sabemos realmente enseñar a aprender? ¿Sabemos motivar, incentivar y potenciar la inquietud, el deseo de aprender en los alumnos? ¿Sabemos hacer sentir en el alumno la satisfacción de aprender? ¿Sabemos fomentar en los alumnos la capacidad de análisis y el espíritu crítico necesario que les permita discernir de forma adecuada una vez inmersos en el océano digital?

En cualquier caso lo cierto es que ese océano digital no es ni mucho menos incompatible con el libro. Y que éste, tenga el formato que tenga, continuará acompañando a todo aquel que sienta el deseo de saber, de conocer, de aprender.

La sabiduría está en los libros. Sin libros no hay cultura. Sin cultura no hay libertad. Sin libertad no hay progreso. Sin progreso no hay sociedad avanzada.

https://www.youtube.com/watch?v=BJSFIIO8y-g

Otras contribuciones relacionadas:

https://valoradicional.wordpress.com/2015/11/27/tenemos-la-estrategia-educativa-adecuada-i/

https://valoradicional.wordpress.com/2015/12/05/tenemos-la-estrategia-educativa-adecuada-ii/

https://valoradicional.wordpress.com/2016/04/30/es-necesario-ensenar-a-aprender-tenemos-la-estrategia-educativa-adecuada-iii/

 

 

Unknown

“La democracia es el proceso que garantiza que no seamos gobernados mejor de lo que nos merecemos.”
George Bernard Shaw (1856-1950) Escritor irlandés.

No cabe la menor duda de que es bueno que un estado disponga de la estabilidad política necesaria que le permita planificar y llevar a cabo las acciones que desemboquen en el crecimiento y desarrollo futuro de la sociedad así como en el bienestar de sus ciudadanos.

Ahora bien, en el caso del estado español y ante el resultado de las últimas elecciones celebradas el 26 de Junio de 2016, se produce una situación especial. Los dos partidos políticos más corruptos de la historia reciente de España (PP y PSOE) han logrado los dos primeros puestos de los resultados electorales, aunque cada uno de ellos sin la mayoría necesaria para gobernar. Sorprendente ¿no? Y sorprendente también el hecho de que en ninguno de sus mitines ni en sus programas electorales se ha hecho la más mínima referencia a los casos de corrupción que les afectan. Y mucho menos a cualquier intención de atajarlos.

¿Nos debería alarmar esa situación? ¿Han valorado los electores el impacto que ese sin fin de casos de corrupción tiene en la sociedad tanto desde el punto de vista ético como del económico? ¿Indican esos resultados electorales que la sociedad española se siente cómoda con la corrupción? ¿Forma parte la corrupción del ADN de la sociedad española?

Como ciudadano  me asusta pensar en algunas de las posibles respuestas a esas preguntas. La aceptación implícita de la corrupción como un hecho con el que hay que convivir no es bueno para nadie. Una sociedad que se precie y aspire a construir un futuro mejor para sus componentes no puede caer en la trampa de amparar y consentir la lacra de la corrupción. A esa lacra cancerígena hay que administrarle la quimioterapia más agresiva a fin de erradicarla por completo. En otro caso la sociedad entera enfermará y acabará muriendo.

Información adicional en: https://es.wikipedia.org/wiki/Corrupción_en_España