Archivos para la categoría: Management

shoppingUnknown-1

El hombre no está hecho para la derrota; un hombre puede ser destruido pero no derrotado.

(Errnest Hemingway, 1899-1961)

El dia de Sant Jordi, 23 de Abril de este año 2019, y cumpliendo con la tradición que en Catalunya tenemos de regalarnos libros y rosas uno de mis hijos, Albert, me regaló una joya de la literatura. Se trata del “Viejo y el mar” de Ernest Hemingway. Obra que le mereció el Premio Pulitzer en 1953. Y al año siguiente se le concedió el Premio Nobel de Literatura por su obra completa.

Mientras leia el relato impecable de esa maravillosa obra me venían a la mente ideas y conceptos que, a mi parecer, poco tenían que ver con aquel contenido. Pero que sin embargo intuía que tenían un cierto paralelismo. En las escuelas de negocio se investiga y se enseña ampliamente sobre la gestión de personas dentro de las organizaciones, sobre el rol de los directivos, sobre la gestión y motivación de equipos y sobre las cualidades y habilidades que un buen directivo debe cultivar. Recuerdo haber asistido a  clases enteras sobre tales aspectos.

Y es ahí donde convergen aquellas ideas y conceptos con el contenido del libro. El punto de convergencia está en una cualidad tremendamente importante para las personas. Esa cualidad es precisamente la “perseverancia”. Ese término sinónimo de constancia, persistencia, firmeza, dedicación y tesón que te permiten conseguir con tu esfuerzo el objetivo que te has fijado sin temer al fracaso o al error para luego superarlos. Esta obra de Hemingway es precisamente una magnífica y gran definición, relatada en primera persona, de lo que es y lo que significa la perseverancia .

“Hemingway nos señala como prueba del valor humano la capacidad de medirse, de lograr, de fracasar. (Italo Calvino)

Animo al lector a no perderse la oportunidad de leer esa magnífica obra escrita mucho antes que las business schools de nuestras latitudes empezaran a investigar y enseñar sobre el tema.

Más información:

Hemingway, E. (1952). “El viejo y el mar”. Penguin Random House Grupo Editorial, S.A.U. (2019)

Anuncios

Unknown-1desayuno-kh2D--620x349@abc

“El futuro puede ser tanto una gran amenaza como una gran oportunidad, según sea la actitud y la preparación de nuestra sociedad”

(Ángel Bonet Codina)

Desde el 12 de Mayo de 2019 ha entrado en vigor, en España, la nueva legislación sobre el control horario y ya se está convirtiendo en una de las mayores chapuzas que un gobierno puede permitirse. De la noche a la mañana esa España se ha convertido en el país más estricto de Europa en cuanto a control horario presencial de los empleados de las empresas.

Los sindicatos se quejan de que no se respetan las limitaciones sobre la jornada de trabajo ni las garantías del tiempo de descanso. Su gran objetivo es el del control de las horas extraordinarias. Control que, por supuesto, es de gran importancia para evitar posibles abusos. Pero omiten tener en cuenta, por ejemplo, la productividad, el control de las “horas perdidas” o de las “ausencias laborables de difícil justificación” que de forma sutil se producen en las empresas.

Mientras tanto la señora Magdalena Valerio, Ministra de Trabajo en funciones del Gobierno de España, amenaza con que “la Inspección de Trabajo va a actuar contra las empresas que no cumplan el registro de la jornada. Hay que cumplir con las jornadas laborales, hay que cumplir con la legislación vigente”.

Unos y otra no se dan cuenta que esa legislación es algo de la “vieja economía” en la que el cliente pasa a un segundo plano tras el producto. En la que la aversión al riesgo está presente cada día. En la que la jerarquía, los departamentos y el control son los pilares fundamentales. En la que la innovación no forma parte del léxico cotidiano. ¿Donde están el sentido de responsabilidad y el compromiso personal con la actividad y los objetivos de la organización/empresa? ¿Qué deberán hacer médicos, enfermeras/os, consultores, abogados, agentes de inversiones, bomberos (por poner unos ejemplos)? ¿Deberán abandonar a sus pacientes, a sus clientes, a los ciudadanos, cuando se sobrepase la “jornada según convenio”?

Muchas cosas han de cambiar si esa España quiere convertirse en un país competitivo, en un país del siglo XXI. Por cierto la imagen del inicio se corresponde al Ayuntamiento de un pequeño pueblo de la región de Murcia.

Más información:

http://www.expansion.com/economia/2019/05/11/5cd5e907e5fdea3a2d8b45a5.html

https://elpais.com/economia/2019/05/13/actualidad/1557747353_597860.html

https://cincodias.elpais.com/cincodias/2019/05/11/midinero/1557571104_590395.html

https://www.lavanguardia.com/economia/20190514/462240145406/tjue-registro-horario-horas-extra-registro-jornada.html

https://www.elespanol.com/economia/empresas/20190513/valerio-nadie-tomado-serio-registro-jornada-laboral/398210705_0.html

https://www.abc.es/sociedad/abci-ayuntamiento-murcia-cierra-media-hora-desayuno-funcionarios-201809261344_noticia.html

http://www.expansion.com/economia/2019/05/17/5cddc57b468aebe5798b45bf.html

http://www.expansion.com/economia/2019/05/17/5cddc616468aeb25038b45a7.html

http://www.expansion.com/economia/2019/05/17/5cdea26522601dcd1a8b45a1.html

 

Unknown-1

“Las horas perdidas no tendrían que existir nunca.”

(Montserrat Caballé)

A partir del 12 de Mayo del 2019 las empresas españolas deben registrar cada día las horas de trabajo de sus plantillas. La legislación establece que recae en la empresa la responsabilidad de llevar un registro diario minucioso y guardar durante un periodo de cuatro años esos datos, así como ponerlos a disposición de la plantilla, del comité de empresa si existe y de la Inspección de Trabajo.

Los defensores de la medida argumentan que está en juego la lucha contra el abuso hacia los asalariados que trabajan más allá de la jornada establecida en sus contratos. En cualquier caso, lo que parece claro es que la medida influirá en las relaciones laborales y en las negociaciones colectivas futuras.

El lector me va a perdonar si le revelo mi opinión acerca de tal medida: “Valiente simpleza”.

“El control horario que se plantea es algo viejo, algo de los siglos XVIII y XIX. Es algo asociado a la vieja economía. La empresa del siglo XXI trabaja por proyectos y está orientada a resultados. La empresa del siglo XXI pone al cliente en el centro de sus operaciones. En la empresa del siglo XXI se prima la innovación, el emprendimiento interno, el trabajo en equipo. En la empresa del siglo XXI se tiende a eliminar las jerarquías y se adopta la horizontalidad. La empresa del siglo XXI es escalable, dispone de gente muy buena pero que prefiere trabajar por proyectos o por horas. La empresa del siglo XXI se centra en las personas como entes que aportan valor”.

Cuando una empresa trabaja así, la adopción de controles rigurosos no hace más que poner piedras en su camino. ¿O es que esos controles van a discernir entre el puro presentismo y  las horas realmente productivas? ¿Van a ayudar a aflorar el absentismo encubierto? ¿Van esos controles a aportar luz sobre la contribución de cada uno de los empleados a la cuenta de resultados de la empresa? De hecho de esa aportación depende en gran medida las retribuciones salariales de los empleados.

A la vista de los datos que siguen:

  • En España el paro juvenil entre los menores de 25 años se sitúa en el 33,7% frente al 14,6% de media en la UE.
  • El nivel de productividad en la economía española se sitúa en un -19,2% respecto a la UE.
  • El nivel de desempleo en España es del 14,0% mientras que en la UE28 es del 7,3%.

Definitivamente, a los gobiernos de España más les valdría fomentar medidas que garanticen el incremento de la productividad, la creación de empleo, la responsabilidad del trabajador y su compromiso con los objetivos de la empresa.

P.D. Por cierto ¿será esa medida de control horario también de aplicación a los sectores menos productivos de la economía como las Administraciones locales y públicas?

 

Más información:

https://www.lavanguardia.com/economia/20190511/462179720273/un-sistema-que-arranca-con-muchas-dudas-el-fraude-a-la-baja.html

https://www.lavanguardia.com/economia/20190512/462150247120/jornada-laboral-horario-horas-control-registro-trabajo-video-seo-lv.html

 

unknown

“Socializar las pérdidas y privatizar el beneficio sólo favorece a unos pocos, elimina las posibilidades de muchos y perjudica el bienestar social.”

(Raphael Nagel)

A raíz de mi post anterior sobre el “El libro negro“, de Ernesto Ekaizer, recupero la lectura, y mis anotaciones, sobre el libro de Raphael Nagel. Y vuelvo a reconocer la simplicidad y claridad con las que relata unas vergonzosas situaciones que todos hemos vivido, y tal vez sufrido, durante esos años de crecimiento y explosión de burbujas. Años en los que, en España, la connivencia de políticos, partidos y bancos, ha sido execrable. Con todo, Nagel apunta ideas y propone soluciones para que, como sociedad, no volvamos a caer en los mismos errores. Ahí va un resumen de esas ideas:

  • Corrupción y quiebra, las dos palabras que han marcado la economía española de los últimos años.
  • Ética, es el concepto clave que ha dejado de formar parte de nuestro día a día.
  • Comida y entretenimiento barato (tittytainment = titty + entertainment), dan como resultado una sociedad que no piensa ni causa problemas, ocupada únicamente en temas banales (frase de Zbigniew Brzezinski. Ex asesor de la Casa Blanca).
  • Se debe mantener viva la ilusión por mejorar la sociedad y ofrecer a nuestros hijos un modelo que valore más el talento que el dinero.
  • Ser gobernados por el dinero es tan peligroso como ser gobernados por el crimen organizado (Franklin D. Roosevelt).
  • El mercado se llena de fondos buitre (fondos de inversión que compran sociedades y activos cercanos a la quiebra (el caso de JB Capital Markets de Javier Botin). Muy a menudo las compras se realizan por el 10% del valor potencial.
  • Si no se pueden controlar los riesgos, hay que prohibir la actividad antes que poner en riesgo el bienestar de la sociedad.
  • La gran crisis ha servido para fortalecer, aún más, a los tres grandes: Santander, BBVA, Caixabank. Y todo el mundo sabe que la excesiva concentración representa un peligro para la competencia y para el mercado.
  • Dos devastadoras consecuencias de la gran crisis han sido, en primer lugar la drástica disminución del crédito, Y, en segundo lugar el empobrecimiento de la clase media trabajadora.
  • Connivencia de lo político y lo bancario (como el caso de Jaime Pérez-Renovales, del Banco Santander, que pasa a ser Subsecretario de Presidencia con Soraya Sáenz de Santamaria y más tarde regresa al banco después de haber prestado “ciertos servicios”).
  • Se debe desvincular el interés político del interés financiero.
  • Mala práxis en la comercialización de sofisticados y complejos productos financieros vendidos a ciudadanos sin los conocimientos suficientes.
  • El crecimiento desproporcional conlleva riesgos no asumibles.
  • Rumasa (José María Ruiz-Mateos) y la emisión, en el año 2009, de pagarés a un tipos de interés (8%) fuera de mercado. Emisión en la que no intervino ninguna entidad financiera y por lo tanto quedaron fuera de la supervisión de la CNMV. Despojando de cualquier garantía a los poseedores de los pagarés.
  • La ley no debe ser sólo para los pequeños, sino para todos.
  • En 2012 el Gobierno de Marano Rajoy pidió un rescate parcial para la economía española de 70.000 millones de euros.
  • Caja Castilla la Mancha con Juan Pedro Hernández Moltó en la presidencia. Con financiaciones mil millonarias a empresarios afines al PSOE o ligados a la Junta de Castilla-La Mancha gobernada por José Bono. Sin olvidar las condonaciones de deuda de partidos políticos (PSOE 373.000€, PP 180.000€ o IU 340.000€), o el despilfarro en la construcción del aeropuerto de Ciudad Real.
  • Miguel Blesa, persona sin preparación bancaria, fue nombrado en la época de su íntimo amigo José Maria Aznar presidente de Caja Madrid. Que luego, y producto de la crisis y las malas prácticas, pasaría a ser Bankia, una entidad rescatada con cargo al bolsillo de los contribuyentes.
  • Sólo profesionales con experiencia probada deberían llevar las riendas de una entidad bancaria.
  • El capital debe ser un recurso público que debe ayudar a impulsar la economía para el bienestar de la sociedad.

En el post anterior me preguntaba ¿para cuando se hará la luz y se conocerá todo sobre el “caso Banco Popular”? A lo que hoy añado: ¿cuando se conocerá la verdad sobre las turbias relaciones entre el BBVA, su ex-presidente Francisco González y el ex-comisario del Cuerpo Nacional de la Policía española José Manuel Villarejo?

Lo que parece lamentablemente cierto es que “comida y entretenimiento barato dan como resultado una sociedad que no piensa ni causa problemas, ocupada únicamente en temas banales.” Y así nos van las cosas en las Españas.

Más información:

Nagel, Raphael. (2016). “Turbocapitalismo: los maestros de la quiebra”. Kant Ediciones.

images

“La prensa libre puede ser buena o mala, pero si no es libre, sólo puede ser mala.”

(Albert Camus)

En el 2016 la palabra “post-truth (posverdad)” fue elegida por los editores de los Diccionarios de Oxford como la palabra del año. Término que el mismo diccionario define como “actitud de resistencia emocional ante hechos y pruebas objetivas”. O creerse lo que uno quiere al margen de lo demostrado con hechos. La posverdad es una palabra aplicable no tan solo a la política sino también a otras realidades como el mundo empresarial.

Según Jaume Giró (Director General de la Fundación Bancaria “la Caixa”), “La posverdad no consiste en dar forma a la opinión pública mediante emociones, sino en emplear emociones para configurar una opinión pública alejada de la verdad”. Él mismo explica la estrategia aplicada por la industria tabaquera durante décadas desde la aparición de las primeras informaciones acerca de una posible relación entre el fumar y el cáncer de pulmón.

En 1953, los principales directivos del sector tabaquero se reunieron en Nueva York con John Hill, director de la agencia de comunicación hoy conocida como Hill+Knowlton Strategies. En esa reunión se sentaron las bases sobre la reacción que habría que dar en adelante ante la publicación de noticias que pudieran perjudicar a las tabaqueras:

  1. Mostrarse sensible cuando aparece un problema de reputación y compartir las preocupaciones con el público.
  2. Sembrar dudas y trasladar que no toda la culpa corresponde a las empresas o al conjunto del sector.
  3. Contraatacar, cuestionar las informaciones y equiparar estudios rigurosos con aquellos que no lo son.

Ante tal estrategia parece obvio que debería incorporarse una dimensión ética con el objetivo de evitar falsos mensajes. Se debe tener claro que la reputación no pertenece a las empresas. La reputación se tiene porque otros se la otorgan. La reputación empresarial no es un activo propio. Al contrario, la reputación es una señal explícita y sobrevenida de que la empresa está haciendo las cosas que realmente importan al cliente, a la sociedad.

Es mucho más fácil trabajar en la reputación de una empresa cuando ésta se concentra en lo verdaderamente importante. Es decir, cuidar a los clientes y ofrecerles productos de calidad, contar con los mejores colaboradores y la mejor plantilla, innovar de forma continuada y competir en el mercado dentro de un marco ético de responsabilidad.

 

Más información:

https://verne.elpais.com/verne/2016/11/16/articulo/1479308638_931299.html

https://www.elmundo.es/cultura/cine/2017/11/03/59fc80f4468aebd1508b46a0.html

http://www.hkstrategies.com/global/

“La reputación en tiempos de la posverdad”. Expansión (8 de Abril de 2017).

Unknownimages

“Sólo hay dos medios de pagar las deudas: por el trabajo y por el ahorro.”
(Thomas Carlyle (1795-1881) Historiador, pensador y ensayista inglés.)

El “agujero” en el sistema de pensiones español, cerró el ejercicio 2017 con un déficit de 18.800 millones de euros (Trescientos millones más que en 2016). Mientras tanto los componentes del Pacto de Toledo se van pintando las uñas pensando en una “fórmula mágica” que garantice la sostenibilidad del sistema a medio y largo plazo.

De todos es sabido que cuando uno tiene deudas a pagar sólo tiene dos caminos: ahorrar y/o incrementar sus ingresos. En el caso del déficit de las pensiones y ante la disyuntiva de reducir gasto o aumentar los ingresos del sistema, miembros del actual Gobierno español de Pedro Sánchez apuestan claramente por la segunda opción. Lo cual está bien, pero …….

Cuando a una familia o a una empresa, no le alcanzan sus ingresos para hacer frente a sus gastos mes tras mes ¿Qué ha de hacer? Pues eso exactamente, racionalizar y reducir sus gastos, es decir, “apretarse el cinturón” y luchar para mantener sus ingresos. A nadie se le ocurriría ir a ver al dueño de la empresa y pedir que le aumenten el sueldo por que no puede llegar a fin de mes. O decir a los clientes que se incrementa el precio de los productos/servicios pues hay que pagar los impuestos, la electricidad, las nóminas. Es claro que también se puede pensar en el pluriempleo o en el incremento de las ventas. Sin embargo puede que estas opciones no sean demasiado fáciles según la coyuntura ¿No es así?

Como hemos dicho, el Gobierno de turno se inclina por aumentar los ingresos. Pero igual que los gobiernos que le precedieron, sólo contemplan “nuevas figuras impositivas” para poder seguir pagando las pensiones. Que si un impuesto a las tecnológicas, que si un impuesto a los automóviles que más contaminen, que si un impuesto a la banca. Medidas todas ellas que no harían más que encarecer los productos y los servicios o lo que es lo mismo, trasladar la medida a los bolsillos de los ciudadanos. En definitiva: TODO SANDECES.

Ante semejante despilfarro y mala gestión por parte de los políticos de turno no hay, por supuesto, una solución única. Pero por algún sitio se debe empezar. Por ejemplo, España tiene unas administraciones (estatales, regionales, comarcales, municipales, …) y empresas públicas sobredimensionadas en todo tipo de recursos. Por lo tanto hay margen para racionalizar ese sobredimensionamiento y forzar la mejora de la productividad en el sector público y a su vez eliminar el gasto público inútil. Ya que es la productividad la que crea la reserva de riqueza con la que se pagan los sueldos, los salarios y las pensiones.

También fomentar la reindustrialización de la economía e incentivar la competitividad entres las distintas zonas geográficas del Estado. No tiene sentido que en muchas zonas no se luche por la implantación de industrias que generen puestos de trabajo y por lo tanto riqueza, y sólo se administre las cuotas recibidas de papá Estado.

Otra alternativa es fomentar el ahorro finalista. Incentivar ese ahorro por parte de los ciudadanos mientras se encuentren en edad laboral activa -guardar para el futuro-. Y  fomentar los fondos de pensiones de empresa, incentivando a empresa y a trabajador.

Y es que el tema de las pensiones es de suma importancia para un estado en el que su población envejece a mayor ritmo del que se procrea. Para un estado con unas alarmantes cifras de desempleo y de empleo precario. Todo ello afectará al nivel de consumo interno de los próximos años y por ende al crecimiento de la economía real. Dando, además, una pésima imagen al mundo de un estado mal gestionado y dependiente del endeudamiento.

Que nadie se engañe, como a menudo me dice una buena amiga: hay que trabajar y recoger la cosecha para luego poder guardar pues el invierno es muy largo y muy duro.

Recuerde el lector la fábula de la Cigarra y la Hormiga !!

Más información:

https://valoradicional.wordpress.com/2017/11/27/pensiones-publicas-en-espana-un-sistema-en-quiebra/

 

images-1images

“Decir que Europa corre un peligro existencial ha dejado de ser una expresión figurada; es la cruda realidad.”

George Soros (Emprendedor y empresario)

Nota previa.- Pienso que es bueno y sano para nuestro intelecto el considerar, aún aquello en lo que nos cuesta creer y aceptar, la posibilidad de que las tesis de nuestro interlocutor puedan estar bien argumentadas y hasta que esas puedan ser ciertas. Y por lo tanto que el equivocado sea uno mismo.

Dicho esto, me permito la libertad de comentar un interesante artículo de Matthew Lynn publicado en Noviembre de 2017 acerca de la Europa de las regiones. Lynn es un prestigioso periodista económico y escritor con una dilatada carrera que en la actualidad es el CEO de la editorial independiente Endeavour Media, ubicada en Londres.

Bien vayamos al grano. Catalunya, la Lombardía, Flandes, Escocia, son regiones que aspiran a su soberanía. Desde luego es comprensible que “los mercados” esten nerviosos y que los Estados tradicionales se opongan, aunque seria bueno que lo hicieran con menos violencia y fiereza. Da la sensación de que esos Estados tradicionales actúan igual como los niños que temen a la oscuridad o a lo incierto. Tampoco a los inversores no les gustan nada ese tipo de tensiones (ya se sabe, el dinero es muy miedoso). Pero con todo algo parece claro, el deseo soberanista regional está ganando cada vez más fuerza. Sólo hay que prestar atención a Lombardía, a Flandes, a Catalunya, a Escocia y hasta a la Baviera alemana. Estos movimientos regionales se enfrentan a una oposición feroz en las capitales de sus estados y en Bruselas.

Es aquí que Lynn apunta: “una Europa formadas por regiones y pequeños Estados sería próspera”. La argumentación es clara. La mayoría de esas regiones son bastante exitosas desde el punto de vista económico. Catalunya es la zona más rica de España y su PIB representa el 20% del de España, Escocia es tan rica como cualquier otra zona del Reino Unido, Lombardía y el Véneto son éxitos comerciales y mercantiles.

Sus ciudadanías están cansadas de tener unos retornos muy inferiores a sus aportaciones, viendo como sus naciones-estado poco o nada hacen para motivar e incentivar al resto de sus territorios. En realidad todas aquellas regiones son viables como Estados independientes. Sólo sería necesario buena voluntad por parte de las naciones-estado a las que pertenecen y algo de ayuda de la Unión Europea para seguir teniendo acceso a sus mercados. En la operación tal vez se pierda un hermano pero se puede ganar un buen y magnifico vecino.

Y Lynn continúa, “muchos mini-Estados formarían una Europa con mucha más diversidad, competitividad y experiencia”. Hay muchas pruebas que demuestran que los países pequeños tienen más éxito, de forma similar a las pequeñas empresas que son más ágiles y crecen más rápido que los gigantes de la economía. Si atendemos al ranking de los países más ricos de Europa está encabezado por Luxemburgo, Suiza, Noruega, Irlanda e Islandia. Y si observamos el ranking global éste está encabezado por Qatar seguido por Luxemburgo y Singapur. Difícilmente se les puede considerar países grandes. Una Lombardía (10 Mns de habitantes) o una Catalunya (7,5 Mns de habitantes) con sus potenciales industrial, comercial y económico, podrían encajar en esos rankings.

Es cierto que algunos países pequeños son ricos en recursos. Pero Luxemburgo, Singapur, Hong Kong o Suiza no son ricos en recursos. Sin embargo lo que si dominan es el arte de centrarse en industrias en las que son potentes, en desarrollar excelentes relaciones comerciales, en crear la clase de economías desrreguladas, con bajos impuestos y libre comercio, que estén bien preparadas para competir en la economía del Siglo XXI, centrarse en las economías del conocimiento y del saber. Todo eso es mucho más fácil hacerlo en un país pequeño que en uno grande.

Europa lleva cincuenta años con un poder progresivamente más centralizado y funcionarial. Y sus resultados como grupo rara vez han sido espectaculares. Europa tiene una economía enferma, un alto desempleo y una moneda que se ha quedado completamente disfuncional. Aspectos estos que han sido reconocidos por pensadores, científicos e investigadores de reputación reconocida internacionalmente, incluidos algunos Premios Nobel. 

El permitir alcanzar la soberanía a muchas de esas regiones podría dar la oportunidad a que surjan Estados más cohesionados y que se pongan a prueba nuevas e innovadoras políticas.

¿Y si fuera cierto lo que Lynn postula? “Una Europa de las regiones sería una Europa más próspera”

Más información: 

http://www.endeavourmedia.co.uk

https://moneyweek.com/europe-should-let-its-regions-break-free/

 

Unknown

“El éxito no se logra sólo con cualidades especiales. Es sobre todo un trabajo de constancia, de método y de organización.”
(J.P. Sergent)

La República de Estonia (en estonio: Eesti Vabariik) es una república báltica del norte de Europa. En 1990, una vez caído the Wall en Berlín, una convención de representantes estonios aprobó la Declaración de Independencia. Aunque fue en 1991 cuando finalmente fue reconocida por la Comunidad Europea y los Estados Unidos. En la actualidad la República de Estonia forma parte de la Unión Europea y de la OTAN y su moneda es el euro. Con una superficie de 45.000 km2 (es mayor que Dinamarca o Suiza y equivalente a los Países Bajos). Estonia tiene una población de 1,3 millones de habitantes.

Desde 1996 el gobierno apostó decididamente por las tecnologías de la información, lanzando el proyecto Tiigrihüpe (hoy conocido como Hitsa) para informatizar las escuelas, formar a los docentes y mejorar el acceso de la población a la tecnología. Hoy en día Estonia está a la cabeza de Europa en penetración de Internet y telefonía móvil, y el sector de las TIC y las NNTT tiene una gran relevancia en el PIB del país.

Estonia es hoy un país hiperconectado. Gracias a una tarjeta inteligente o a su teléfono móvil, cualquiera de sus ciudadanos puede llevar a cabo, a través de los portales gubernamentales, cualquier gestión que precise. Desde votar en unas elecciones, liquidar sus impuestos, firmar digitalmente un contrato de trabajo o renovar las recetas de su médico de familia. En cuanto a la iniciativa privada cabe decir que Estonia ha apostado por la liberalización de la economía, estimulando la inversión extranjera y fomentando la colaboración con sus países vecinos, especialmente con Finlandia. Estonia cuenta hoy con el mayor número de stars-up’s por habitante de Europa. Número que se sitúa una start-up por cada 3.700 personas.

En este contexto, el primer gran éxito de país fue Skype, que en 2005 fue vendida a eBay por 2.400 millones de euros. Pero sus fundadores reinvirtieron gran parte de esa suma en otras start-up como por ejemplo TransferWise, que emplea a 600 personas, o Startship Technologies que acaba de “levantar” 16,4 millones de euros con objetivo de comercializar sus robots de distribución y entrega. Otra interesante start-up estonia es Taxify, empresa de alquiler de coches con conductor presente en 40 ciudades del muno, que está valorada en 1.000 millones de dólares (864 millones de euros) y que ha dado entrada en su capital a la alemana Daimler.

Sin embargo el país se encuentra ante una “debilidad” derivada de su estrategia hacia las nuevas tecnologías pero con una población reducida. Lo que le impide formar con rapidez la gran cantidad de ingenieros y profesionales altamente cualificados que su economía requiere. Pero para resolver ese problema el gobierno estonio lanzó en el 2014  el proyecto “e-residence“, a través del cual un extranjero puede registrar una empresa en Estonia con la única condición de que se abra una cuenta bancaria. Eso si, la identidad de los e-ciudadanos es verificada de forma escrupulosa. Mediante esta estrategia Estonia tiene además la oportunidad de incentivar la transferencia tecnológica, de dar a conocer la bondad de sus e-servicios administrativos y legales más allá de sus fronteras y de esta forma generar posibilidades futuras de negocio.

Así pues, nos encontramos ante un pequeño país que en tal solo una veintena de años ha pasado de ser un miembro pobre del bloque soviético a declarar su independencia y convertirse en líder en el sector de la economía digital. El sector de las nuevas tecnologías representa hoy el 7% de su PIB. (El PIB estonio ha pasado de los 112 millones de euros en 1991 a los 23.000 millones de euros en el 2017).

Como decía en mi anterior post: Un país pequeño puede ahora unirse a una región económica y conseguir lo mejor de dos mundos: independencia cultural y política e integración económica.

En nuestras latitudes deberíamos tomar buena nota !!! El progreso de la sociedad depende de la ilusión, la firmeza, el trabajo, la constancia, de sus miembros.

Más información:

https://www.hitsa.ee

https://e-resident.gov.ee

https://taxify.eu

https://transferwise.com/about/our-story

https://www.starship.xyz/company/

 

 

 

 

Unknown

“El futuro está oculto detrás de los hombres y mujeres que lo hacen.”
(Anatole France (1844-1924) Escritor francés).

La historia nos enseña que los últimos cuatrocientos años de la historia mundial han sido los siglos del “estado-nación occidental”. Fue la amenaza española, con su campaña para el dominio de Europa en el siglo XVI, lo que motivó al político y abogado francés Jean Bodin a definir el estado-nación y sus instituciones: un funcionariado controlado desde el centro, el control central de las fuerzas armadas, un ejército regular comandado por soldados profesionales, el control central de la acuñación de moneda, de los impuestos y de los derechos de aduana, un cuerpo judicial nombrado por el gobierno central. El estado nación fue diseñado para proteger tanto la vida y la libertad del ciudadano como su propiedad contra los actos arbitrarios del soberano, de la autoridad central.

En el siglo XIX es estado-nación había triunfado en todas partes. Sin embargo, en el siglo XX ese estado-nación se había convertido en el “megaestado”. En él se considera que un ciudadano sólo puede conservar su propiedad a juicio del recaudador de impuestos. Dicho de otra forma, el megaestado afirma que los ciudadanos tienen sólo lo que el estado les permite conservar.

El primer paso hacia el megaestado fue la creación del “Estado del Bienestar” por parte de Bismarck, como contrapunto al crecimiento del movimiento socialista de la época. Bismarck convirtió el gobierno central en una suerte de “organismo social” (medidas de asistencia social, seguro de enfermedad, seguro de accidentes laborales, seguro de enfermedad, pensiones para la vejez, seguro de desempleo). A finales del siglo XIX el megaestado se convierte en el “señor de la economía”. Empieza la regulación de los servicios y la propiedad de éstos por parte del megaestado (ferrocarril, energía eléctrica, teléfono, gas, distribución del agua, ..).

Ya en el siglo XX estado-nación y megaestado quedan anticuados. Aparecen organismos transnacionales con soberanía propia. Por otra parte dinero e información se convierten en transnacionales. El dinero no tiene patria por lo que no puede ser controlado por los estados nacionales. Y lo mismo sucede con la información para la que las fronteras han dejado de existir.

Con todo ello ha aparecido el regionalismo como exponente máximo del internacionalismo. El regionalismo no crea un superestado sino que crea organismos de gobierno regionales que funcionan de forma paralela al gobierno nacional en importantes áreas y ello hace que el gobierno nacional sea cada vez más irrelevante.

Unos ejemplos claros de regionalismo lo encontramos en la “Región Báltica” (Lituania, Letonia y Estonia), en la “Región Nórdica” (Finlandia, Noruega, Suecia), la “Región del sudeste Asiático” (Malaisia, Singapur, Indonesia, Filipinas, Tailandia). Hay quien dice que el regionalismo es irreversible e inevitable, pues responde a una nueva realidad económica. La realidad de la alta tecnología y la industria del saber. Industrias en las que los costes de producción bajan rápidamente según sube el volumen de producción.

Peter F. Drucker sugiere que el internacionalismo y el regionalismo retan al estado-nación desde fuera. Mientras que un nuevo concepto, el tribalismo, lo reta desde el interior. Y una razón para la tendencia hacia ese tribalismo es que lo grande ya no otorga muchas ventajas. Con el dinero y la información convertidos en transnacionales, incluso unidades/regiones/países muy pequeños son hoy económicamente viables. Sea grande o pequeño, todo el mundo tiene igual acceso al dinero y a la información y bajo los mismos términos.

En realidad, los verdaderos éxitos de los últimos decenios lo han sido de países muy pequeños. Austria pasó de ser un residuo del imperio Austrohúngaro a ser uno de los países más prósperos de Europa. Casos similares lo son Finlandia, Suecia, Suiza, Hong Kong o Singapur.

Sin olvidar a los cuatro motores de Europa (según el tratado firmado en septiembre de 1988 en Estocolmo), es decir, las regiones de Rhône-Alpes, Lombardía, Catalunya y Baden-Württemberg. A las que cabría añadir las regiones de Gales, Flandes, Baviera y Île de France.

Un país pequeño puede ahora unirse a una región económica y conseguir lo mejor de dos mundos: independencia cultural y política e integración económica.

Y la principal razón del tribalismo no radica en la política o en la economía, la principal razón es existencial. Las personas, los ciudadanos, necesitan raíces en un mundo transnacional, necesitan una comunidad. Las personas necesitan definirse en términos que puedan comprender, necesitan una comunidad geográfica, lingüística, religiosa, cultural, que pueda ver y abarcar con los brazos.

Internacionalismo, regionalismo, tribalismo están tejiendo una nueva organización política, una nueva y compleja estructura política sin precedentes anteriores.

El profesor Drucker afirma: “Cuanto más transnacional llegue a ser el mundo, más tribal también será”. Y ello lo deben comprender y asimilar los gobiernos del viejo estado-nación para adaptar sus políticas a la nueva realidad. Ya que tal vez sea esa la única forma de que se genere progreso y riqueza.

Más información:

http://www.lavanguardia.com/economia/20180603/444025945499/dani-rodrik-populismo-cercle-economia.html

Peter F. Drucker. “Post-capitalist Society”. (1993). HarperCollins Publishers.

Jean Bodin (1529-1596). “Los seis libros de la República”. Edita Tecnos (2006).

Unknownimages

“El proceso mediante el cual los bancos crean dinero, es tan simple, que la mente lo rechaza.”

(John Kenneth Galbraith)

En el mes de Abril del 2016 publiqué una contribución en la que, bajo el titular They want to kill banks, comentaba el caso de una fintech norteamericana (So-Fi) cuyo lema empresarial era “to kill banks”.

Hoy, desde mi humilde posición de conocedor e investigador del sector financiero, me atrevo a hacer algunos comentarios sobre un libro que acaba de publicarse en Febrero del 2018, cuyo título “El Fin de la Banca: el Dinero, el Crédito y la Revolución Digital” encaja a la perfección con aquella contribución. Su autor, Jonathan McMillan, es en realidad un seudónimo detrás del cual hay dos profesionales del mundo de las finanzas. Uno de ellos es un experto en finanzas que trabaja para un gran banco global mientras que el segundo es un académico.

Repasemos primero unos conceptos previos. A grandes rasgos podemos afirmar que el sector financiero contribuye a la actividad económica con dos importantes funciones básicas. La primera de ellas es la provisión de canales a través de los cuales la sociedad ahorra y convierte ese ahorro en inversión. La segunda función básica del sector financiero es la provisión de servicios de pago que permiten un funcionamiento más eficiente de los mercados y del sistema económico. Un banco, como institución de intermediación financiera que es, proporciona el vehículo para que personas, familias y empresas canalicen sus excedentes de ingresos que luego serán invertidos. Desarrollando de esta forma el proceso de canalización del ahorro hacia la inversión. En resumen, un banco es una institución cuyas operaciones corrientes consisten en la concesión de préstamos y la recepción de depósitos provenientes de sus clientes.

Así pues la banca, en general, desarrolla un conjunto de actividades que abarcan desde la captación de depósitos y su colocación en forma de productos de financiación, hasta la gestión de riesgos asociados a dichas operaciones y también la gestión de la información relativa a todos los procesos de intermediación. El análisis de la eficacia en la gestión de esos procesos por parte de la banca permite comprender la evolución de su productividad y, por lo tanto, la posibilidad de sobrevivir en un mercado cada vez más competitivo y más global.

Volviendo al libro de McMillan, éste ofrece una perspectiva novedosa e interesante sobre la razón de ser de la banca. Analizándola desde una primera visión de la banca en la era industrial para luego pasar a la visión de la banca en la era digital. Da un repaso a elementos propios de la actividad bancaria: depósitos, créditos, asimetrías de información, riesgo moral y riesgo crediticio, riesgo de liquidez, pánico bancario, garantía de depósitos, regulación bancaria. Para a continuación analizar la banca en la sombra (shadow  banking), la titulación de activos, la crisis financiera del 2007 y los grandes errores cometidos durante esa crisis.

Con todo ello en el texto se sientan las bases para la tesis central del libro al postular que “la banca tal y como hoy la conocemos ha dejado de ser necesaria“. Utilizando como primer argumento para dicha aseveración el hecho de la irrupción de las TIC en el sector. Lo que han permitido el gran fenómeno de la desintermediación (P2P, directlendingcrowlending, crowfunding, digital currencies, etc.) y la aparición de múltiples nuevos actores en el mercado. Otro argumento utilizado por los autores son los gravísimos errores cometidos durante las crisis y sus amargas consecuencias. Errores que se centran en la titulación de activos tóxicos, el uso de desmesurado de derivados y la politización de los bancos centrales (o el aprovechamiento político de las Cajas de Ahorro en el caso español).

Por mi parte, la afirmación de que la banca deja de ser necesaria me parece un poco desproporcionada. Es claro que el sector financiero está experimentando grandes cambios. Cambiará el papel del sector público en cuanto al sistema financiero, cambiará la forma de hacer de la banca, aparecerán nuevos actores en el mercado, el dinero físico -el papel moneda- caerá en desuso debido a la tecnología y a la mejora en eficiencia. Pero muchas actividades perduraran. Continuará siendo necesarias la regulación y la “vigilancia” de las operaciones, la existencia de mecanismos de protección, de mecanismos mejorados de gestión de la información, actividades todas ellas que son imprescindibles para el buen funcionamiento del sistema. De hecho hoy existen multitud de plataformas en la red que ofrecen “servicios financiero-bancarios”. Plataformas que buscan arañar su trozo de pastel. Pero la liturgia continua siendo la misma: garantía de capital, control y seguimiento de la información y de las operaciones en curso, garantías aportadas, protección de los depositantes e inversores, etc.

Por que la esencia de la actividad bancaria, su core activity, continuará siendo la canalización del ahorro hacia la inversión y la provisión de servicios a la sociedad. Ya sea esta canalización por medio de la banca, de los fondos de inversión o de entidades cooperativas.

Y ante este panorama, ¿qué puede hacer la banca tradicional? La banca tiene una gran baza que es la de poder ser un proveedor global de servicios financieros para sus clientes. Pero para lograrlo tiene que innovar en la oferta de tales servicios utilizando la tecnología que le permita ganar eficiencia, abaratar el coste de los servicios y, sobre todo, acercarlos a los clientes y personalizarlos de acuerdo con sus perfiles.

En cualquier caso, no nos quepa la menor duda de que en un futuro no muy lejano continuaremos asistiendo a grandes cambios en el sector financiero.

Más información:

“The End of Banking” (Jonathan Macmillan. 2018. Penguin Random House)

https://valoradicional.wordpress.com/2016/04/04/they-want-to-kill-banks/

https://www.endofbanking.org