Archivos para la categoría: rescate bancario

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“Es bueno que la gente no conozca el sistema bancario y monetario, si no habría una revolución mañana por la mañana.”

(Henry Ford)

Allá por el mes de Marzo del 2017 escribí un post sobre el nacimiento de lo que hoy es Bankia y lo que nos costó a los contribuyentes, que fue nada más y nada menos que un rescate de 22.400 millones de euros.

Después de esa fecha pocas informaciones fiables han ido apareciendo sobre la historia y la situación real de Bankia. Los Gobiernos de turno ha ido dejando salir a la luz pocas y contadas informaciones (lo cual es siempre mal presagio).

El martes 2 de Julio de 2019, una pequeña nota en la prensa económica llama mi atención. Parece ser que los peritos del Banco de España que han revisado las cuentas de Bankia en su operación (OPS) de salida a bolsa han encontrado unas informaciones francamente, a mi juicio, alarmantes. Empresas ligadas al grupo BFA-Bankia tales como Mapfre, Iberdrola o Gestamp participaron en la colocación mediante la compra de acciones.

Pero lo extremadamente grave es que esas empresas tenían riesgos refinanciados por el propio banco (Bankia). Lo que dicho en otras palabras, usaron presumiblemente  los dineros que el banco les ofrecía para sus refinanciaciones y con esos dineros compraban acciones del banco. Una mala práctica sin duda alguna.

Hecho que nos hace pensar que difícilmente España va a poder tapar sus múltiples vergüenzas. Hechos como el descrito causan un grandísimo daño al sector financiero y a su reputación. Y lo que es peor, España es incapaz de actuar de forma contundente en casos como el descrito. La corrupción ha penetrado como un cáncer en las estructuras del estado.

 

Más información:

https://valoradicional.wordpress.com/2017/03/18/bankia-bmn-2-grandes-morosos/

R. Lander. “Empresas refinanciadas acudieron a la OPS de Bankia”. Expansión, martes 2 de julio de 2019.

https://www.expansion.com/empresas/banca/2019/07/01/5d19e17fe5fdea916f8b45c9.html

 

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“Socializar las pérdidas y privatizar el beneficio sólo favorece a unos pocos, elimina las posibilidades de muchos y perjudica el bienestar social.”

(Raphael Nagel)

A raíz de mi post anterior sobre el “El libro negro“, de Ernesto Ekaizer, recupero la lectura, y mis anotaciones, sobre el libro de Raphael Nagel. Y vuelvo a reconocer la simplicidad y claridad con las que relata unas vergonzosas situaciones que todos hemos vivido, y tal vez sufrido, durante esos años de crecimiento y explosión de burbujas. Años en los que, en España, la connivencia de políticos, partidos y bancos, ha sido execrable. Con todo, Nagel apunta ideas y propone soluciones para que, como sociedad, no volvamos a caer en los mismos errores. Ahí va un resumen de esas ideas:

  • Corrupción y quiebra, las dos palabras que han marcado la economía española de los últimos años.
  • Ética, es el concepto clave que ha dejado de formar parte de nuestro día a día.
  • Comida y entretenimiento barato (tittytainment = titty + entertainment), dan como resultado una sociedad que no piensa ni causa problemas, ocupada únicamente en temas banales (frase de Zbigniew Brzezinski. Ex asesor de la Casa Blanca).
  • Se debe mantener viva la ilusión por mejorar la sociedad y ofrecer a nuestros hijos un modelo que valore más el talento que el dinero.
  • Ser gobernados por el dinero es tan peligroso como ser gobernados por el crimen organizado (Franklin D. Roosevelt).
  • El mercado se llena de fondos buitre (fondos de inversión que compran sociedades y activos cercanos a la quiebra (el caso de JB Capital Markets de Javier Botin). Muy a menudo las compras se realizan por el 10% del valor potencial.
  • Si no se pueden controlar los riesgos, hay que prohibir la actividad antes que poner en riesgo el bienestar de la sociedad.
  • La gran crisis ha servido para fortalecer, aún más, a los tres grandes: Santander, BBVA, Caixabank. Y todo el mundo sabe que la excesiva concentración representa un peligro para la competencia y para el mercado.
  • Dos devastadoras consecuencias de la gran crisis han sido, en primer lugar la drástica disminución del crédito, Y, en segundo lugar el empobrecimiento de la clase media trabajadora.
  • Connivencia de lo político y lo bancario (como el caso de Jaime Pérez-Renovales, del Banco Santander, que pasa a ser Subsecretario de Presidencia con Soraya Sáenz de Santamaria y más tarde regresa al banco después de haber prestado “ciertos servicios”).
  • Se debe desvincular el interés político del interés financiero.
  • Mala práxis en la comercialización de sofisticados y complejos productos financieros vendidos a ciudadanos sin los conocimientos suficientes.
  • El crecimiento desproporcional conlleva riesgos no asumibles.
  • Rumasa (José María Ruiz-Mateos) y la emisión, en el año 2009, de pagarés a un tipos de interés (8%) fuera de mercado. Emisión en la que no intervino ninguna entidad financiera y por lo tanto quedaron fuera de la supervisión de la CNMV. Despojando de cualquier garantía a los poseedores de los pagarés.
  • La ley no debe ser sólo para los pequeños, sino para todos.
  • En 2012 el Gobierno de Marano Rajoy pidió un rescate parcial para la economía española de 70.000 millones de euros.
  • Caja Castilla la Mancha con Juan Pedro Hernández Moltó en la presidencia. Con financiaciones mil millonarias a empresarios afines al PSOE o ligados a la Junta de Castilla-La Mancha gobernada por José Bono. Sin olvidar las condonaciones de deuda de partidos políticos (PSOE 373.000€, PP 180.000€ o IU 340.000€), o el despilfarro en la construcción del aeropuerto de Ciudad Real.
  • Miguel Blesa, persona sin preparación bancaria, fue nombrado en la época de su íntimo amigo José Maria Aznar presidente de Caja Madrid. Que luego, y producto de la crisis y las malas prácticas, pasaría a ser Bankia, una entidad rescatada con cargo al bolsillo de los contribuyentes.
  • Sólo profesionales con experiencia probada deberían llevar las riendas de una entidad bancaria.
  • El capital debe ser un recurso público que debe ayudar a impulsar la economía para el bienestar de la sociedad.

En el post anterior me preguntaba ¿para cuando se hará la luz y se conocerá todo sobre el “caso Banco Popular”? A lo que hoy añado: ¿cuando se conocerá la verdad sobre las turbias relaciones entre el BBVA, su ex-presidente Francisco González y el ex-comisario del Cuerpo Nacional de la Policía española José Manuel Villarejo?

Lo que parece lamentablemente cierto es que “comida y entretenimiento barato dan como resultado una sociedad que no piensa ni causa problemas, ocupada únicamente en temas banales.” Y así nos van las cosas en las Españas.

Más información:

Nagel, Raphael. (2016). “Turbocapitalismo: los maestros de la quiebra”. Kant Ediciones.

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“Definición de economista: es un experto que mañana sabrá explicar por qué las cosas que predijo ayer no han sucedido hoy”.

(Lawrence J. Peter)

El martes 8 de Enero de este año 2019 se presentó en Barcelona el libro de Ernesto Ekaizer “El libro negro: Cómo falló el Banco de España a sus ciudadanos”. Presentación en la que, además del autor, participaron el periodista Josep Maria Ureta y el catedrático Antón Costas.

Tuve la oportunidad de asistir a dicho acto y comprobar el gran interés que esa herida todavía no cicatrizada, la del rescate del sistema financiero-bancario español, despierta en muchos, muchísimos, ciudadanos. Por ello me permito compartir con el usted lector un resumen de las ideas y cuestiones que los ponentes pusieron sobre la mesa, con la intención de invitar a la reflexión sobre el oscurantismo ligado a aquél rescate.

  • El libro de Ekaizer pone de manifiesto la baja calidad de la democracia española en cuanto a los organismos reguladores y de control del sistema financiero-bancario.
  • Es un libro necesario para llegar a entender la grave situación de aquellos momentos de la crisis financiero-bancaria.
  • En España hay organismos supervisores, el Banco de España (BdE) o la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), como si fueran las Reserva Federal Norteamericana (FED) o la Comisión de Valores Norteamericana (SEC). La diferencia radica en que en España esos organismos están vacíos de contenido.
  • Con la entrada en el Euro el Banco de España fue desposeído del control de la política monetaria y en el año 2014 de la supervisión bancaria.
  • En el año 2006 el equipo de inspectores del Banco de España advierten mediante un escrito formal remitido al entonces VicePresidente económico Pedro Solves, en el gobierno de Rodríguez Zapatero, que existían indicadores que pronosticaban una gran crisis del sistema financiero-bancario provocada por la expansión del crédito, del orden del 22% anual, que alimentaba la burbuja inmobiliaria.
  • La crisis fue una gran crisis económica en España focalizada en el sector financiero.
  • No hubo efecto contagio de las subprime americanas. La crisis empezó en Europa teniendo como protagonistas a algunos fondos de inversión que invertían en Francia.
  • Una parte importante de la crisi en los Estados Unidos procedió de la especulación y la inversión inmobiliaria en Europa.
  • En solo dos años desaparecieron la mayoría de Cajas de Ahorro con una historia de 182 años. Entidades que habían jugado un papel primordial para la inclusión financiera de las clases más desfavorecidas. Dejando a 18.000 municipios sin una oficina bancaria. Las consecuencias de todo ello las veremos en los próximos años.
  • El origen de la desaparición de las Cajas de Ahorro se gestó mucho antes de la crisis. Se gestó con la Ley de Reforma de las Cajas que les permitió actuar e invertir como si fueran bancos pero con unos equipos directivos sin los conocimientos, experiencia y preparación necesarios.
  • Desde las instituciones europeas se presionó de forma indecente a España para que tomase decisiones drásticas. Mientras las mismas instituciones fueron incapaces de presionar a Alemania cuando sus Cajas de Ahorros estaban en igual, o peor, situación que las españolas. Tampoco se atrevieron con Italia y la situación de sus Cajas.
  • Merecen crítica los reguladores públicos, sin embargo no se debe obviar el papel que jugaron los auditores privados (Deloitte) o las agencias Standard & Poors, Fitch o Moodys (conocidas como las tres “brujas”) que todavía hoy continúan calificando a bancos y países.
  • En aquellos momentos, en los que se le estaba pidiendo a España el rescate bancario, el entonces presidente Mariano Rajoy lanzó una frase antológica: “Somos la cuarta potencia en Europa, no somos Uganda”.
  • Los inspectores del Banco de España dijeron, bien alto y claro, que la salida a bolsa de Bankia iva a representar una nacionalización de pérdidas pues Bankia estaba en quiebra.

En definitiva una gran crónica de cómo, en España, organismos reguladores i organismos políticos han engañado y engañan a los ciudadanos. Sin duda es un mal asunto para la credibilidad y buen funcionamiento de un país.

Con todo, a mi se me quedó una cuestión en el tintero: Continuamos estando en la oscuridad del rescate del sistema financiero-bancario español, pero ¿para cuando se hará la luz y se conocerá todo sobre el “caso Banco Popular”?

Más información:

https://www.ara.cat/etiquetes/ernesto_ekaizer.html

https://www.ara.cat/videos/reportatges/que-pagar-tots-defensa-Rato_3_2158614121.html

https://valoradicional.wordpress.com/2017/11/17/el-caso-banco-popular-huele-mal-muy-mal-mas-bien-apesta/

https://valoradicional.wordpress.com/2017/10/26/no-todo-se-ha-dicho-sobre-el-asunto-banco-popular/

https://valoradicional.wordpress.com/2017/06/10/banco-popular-r-i-p/

https://valoradicional.wordpress.com/2017/05/13/rescate-bancario-en-europa-19-billones-de-euros-en-ayudas/

 

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“El proceso mediante el cual los bancos crean dinero, es tan simple, que la mente lo rechaza.”

(John Kenneth Galbraith)

En el mes de Abril del 2016 publiqué una contribución en la que, bajo el titular They want to kill banks, comentaba el caso de una fintech norteamericana (So-Fi) cuyo lema empresarial era “to kill banks”.

Hoy, desde mi humilde posición de conocedor e investigador del sector financiero, me atrevo a hacer algunos comentarios sobre un libro que acaba de publicarse en Febrero del 2018, cuyo título “El Fin de la Banca: el Dinero, el Crédito y la Revolución Digital” encaja a la perfección con aquella contribución. Su autor, Jonathan McMillan, es en realidad un seudónimo detrás del cual hay dos profesionales del mundo de las finanzas. Uno de ellos es un experto en finanzas que trabaja para un gran banco global mientras que el segundo es un académico.

Repasemos primero unos conceptos previos. A grandes rasgos podemos afirmar que el sector financiero contribuye a la actividad económica con dos importantes funciones básicas. La primera de ellas es la provisión de canales a través de los cuales la sociedad ahorra y convierte ese ahorro en inversión. La segunda función básica del sector financiero es la provisión de servicios de pago que permiten un funcionamiento más eficiente de los mercados y del sistema económico. Un banco, como institución de intermediación financiera que es, proporciona el vehículo para que personas, familias y empresas canalicen sus excedentes de ingresos que luego serán invertidos. Desarrollando de esta forma el proceso de canalización del ahorro hacia la inversión. En resumen, un banco es una institución cuyas operaciones corrientes consisten en la concesión de préstamos y la recepción de depósitos provenientes de sus clientes.

Así pues la banca, en general, desarrolla un conjunto de actividades que abarcan desde la captación de depósitos y su colocación en forma de productos de financiación, hasta la gestión de riesgos asociados a dichas operaciones y también la gestión de la información relativa a todos los procesos de intermediación. El análisis de la eficacia en la gestión de esos procesos por parte de la banca permite comprender la evolución de su productividad y, por lo tanto, la posibilidad de sobrevivir en un mercado cada vez más competitivo y más global.

Volviendo al libro de McMillan, éste ofrece una perspectiva novedosa e interesante sobre la razón de ser de la banca. Analizándola desde una primera visión de la banca en la era industrial para luego pasar a la visión de la banca en la era digital. Da un repaso a elementos propios de la actividad bancaria: depósitos, créditos, asimetrías de información, riesgo moral y riesgo crediticio, riesgo de liquidez, pánico bancario, garantía de depósitos, regulación bancaria. Para a continuación analizar la banca en la sombra (shadow  banking), la titulación de activos, la crisis financiera del 2007 y los grandes errores cometidos durante esa crisis.

Con todo ello en el texto se sientan las bases para la tesis central del libro al postular que “la banca tal y como hoy la conocemos ha dejado de ser necesaria“. Utilizando como primer argumento para dicha aseveración el hecho de la irrupción de las TIC en el sector. Lo que han permitido el gran fenómeno de la desintermediación (P2P, directlendingcrowlending, crowfunding, digital currencies, etc.) y la aparición de múltiples nuevos actores en el mercado. Otro argumento utilizado por los autores son los gravísimos errores cometidos durante las crisis y sus amargas consecuencias. Errores que se centran en la titulación de activos tóxicos, el uso de desmesurado de derivados y la politización de los bancos centrales (o el aprovechamiento político de las Cajas de Ahorro en el caso español).

Por mi parte, la afirmación de que la banca deja de ser necesaria me parece un poco desproporcionada. Es claro que el sector financiero está experimentando grandes cambios. Cambiará el papel del sector público en cuanto al sistema financiero, cambiará la forma de hacer de la banca, aparecerán nuevos actores en el mercado, el dinero físico -el papel moneda- caerá en desuso debido a la tecnología y a la mejora en eficiencia. Pero muchas actividades perduraran. Continuará siendo necesarias la regulación y la “vigilancia” de las operaciones, la existencia de mecanismos de protección, de mecanismos mejorados de gestión de la información, actividades todas ellas que son imprescindibles para el buen funcionamiento del sistema. De hecho hoy existen multitud de plataformas en la red que ofrecen “servicios financiero-bancarios”. Plataformas que buscan arañar su trozo de pastel. Pero la liturgia continua siendo la misma: garantía de capital, control y seguimiento de la información y de las operaciones en curso, garantías aportadas, protección de los depositantes e inversores, etc.

Por que la esencia de la actividad bancaria, su core activity, continuará siendo la canalización del ahorro hacia la inversión y la provisión de servicios a la sociedad. Ya sea esta canalización por medio de la banca, de los fondos de inversión o de entidades cooperativas.

Y ante este panorama, ¿qué puede hacer la banca tradicional? La banca tiene una gran baza que es la de poder ser un proveedor global de servicios financieros para sus clientes. Pero para lograrlo tiene que innovar en la oferta de tales servicios utilizando la tecnología que le permita ganar eficiencia, abaratar el coste de los servicios y, sobre todo, acercarlos a los clientes y personalizarlos de acuerdo con sus perfiles.

En cualquier caso, no nos quepa la menor duda de que en un futuro no muy lejano continuaremos asistiendo a grandes cambios en el sector financiero.

Más información:

“The End of Banking” (Jonathan Macmillan. 2018. Penguin Random House)

https://valoradicional.wordpress.com/2016/04/04/they-want-to-kill-banks/

https://www.endofbanking.org

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“Da la mano al tonto y te cogerá hasta el hombro”

(Anónimo)

Hace escasos meses, en Junio de 2017, escribía una contribución sobre la caída del Banco Popular. Una entidad con 91 años de historia en el sistema financiero español.

Hoy, con el tema aún no cerrado perviven las dudas y las sombras sobre la operación Banco Popular y su repercusión para la economía española y también para el Gobierno de España.

Hay quien dice que gracias a que Banco Santander compró el Popular por la irrisoria cantidad de un euro, el Tesoro Público español no tuvo que endeudarse en 36.000 millones de euros para enjuagar la caída del Popular. Ya que una de las primeras cosas que hizo Banco Santander fue transferir 13.000 millones de euros al Popular a fin de garantizar su liquidez y evitar que entrara en liquidación y también que se generara una gran repercusión sobre la economía española.

Así pues hasta ahora parece que el Gobierno de España le ha hecho un buen regalo a Banco Santander. Le permite comprar un banco por un euro y evita tener que poder encima de la mesa 36.000 millones de euros para salvar a Popular. Todo se asemeja a un gran favor. Pero atención, todos los favores se pagan o se devuelven !!!

Con todo ahora afloran algunas preguntas:

  • ¿A quién beneficia más la compra de Popular por Banco Santander. A Mariano Rajoy o a Ana Botín?
  • ¿Es posible que Mariano Rajoy siga siendo presidente del Gobierno gracias a que Banco Santander comprase Banco Popular? O dicho de otra forma más banal ¿Alguien tiene cogido a Rajoy por la entrepierna?

Sean cuales sean las respuestas, no intenten tomarnos a los ciudadanos por tontos de capirote.

 

Más información:

https://valoradicional.wordpress.com/2017/06/10/banco-popular-r-i-p/

 

 

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“En la mayoría de los casos la ignorancia es algo superable. No sabemos porque no queremos saber.”
(Aldous Huxley (1894-1963) Novelista, ensayista y poeta inglés.)

El Banco de España acaba de publicar (Junio de 2017) un interesante documento (“Informe sobre la crisis financiera y bancaria en España, 2008-2014″) con el objetivo de dar la visión de la entidad acerca de la, tan traída y llevada, crisis financiera.

Uno humildemente repasa el documento ávido de encontrar análisis sinceros de las situaciones ocurridas, de encontrar autocríticas que fundamenten actitudes y actuaciones futuras. Pero sólo se encuentra con unas mínimas evaluaciones de actuaciones realizadas y constata que el propio Banco de España no realiza ninguna autocrítica más allá de reconocer que durante la generación de la burbuja y los graves desequilibrios que acabaron hundiendo a muchas entidades financieras, el propio Banco de España dispuso de unos instrumentos regulatorios que resultaron ser claramente ineficientes.

Y lo peor viene ahora. Según los números del Banco de España los rescates públicos al sector financiero han significado un desembolso de capital de 64.000 millones de euros de los que el propio Banco de España reconoce implícitamente ya se dan por perdidos unos 60.000 millones de euros.

No olvidemos que se habla de dinero público, es decir, a cuenta de nuestros bolsillos y de los servicios públicos (educación, sanidad, pensiones, seguridad) que vamos a dejar de recibir o que vamos a recibir muy mermados de intensidad y calidad.

Antes estos hechos, uno recuerda que en el mes de Marzo de 2017 Islandia dio por cerrada la crisis financiera sufrida y avanzó su regreso a los mercados internaciones de financiación. Todo ello después de recibir, en el año 2008, asistencia económica del FMI. Préstamo que devolvió anticipadamente en el año 2015. Uno recuerda también que los ciudadanos de Islandia obligaron a dimitir a su primer ministro y lo llevaron a los tribunales justo por la crisis financiera. Y uno se sonroja de vergüenza al comparar los dos Estados (Islandia vs Spain), salvando las distancias naturalmente.

Pues eso, españolitos pagad y callad. ¿Alguna objeción?

 

Más información:

http://www.bde.es/f/webbde/Secciones/Publicaciones/OtrasPublicaciones/Fich/InformeCrisis_Completo_web.pdf

 

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“Creo, sinceramente, como tú, que los sistemas bancarios son más peligrosos que los ejércitos.”

(Thomas Jefferson)

No se trata, ni mucho menos, de hacer leña del árbol caído. Sin embargo uno se plantea muchas preguntas. El Popular era el banco del Opus Dei ¿Cómo es que un banco que fue en muchas ocasiones durante la década de los 1990’s, bajo la dirección de los hermanos Valls y Taberner y también del profesor Rafael Termes, el banco más rentable de Europa ha caído de forma tan estrepitosa? ¿Cómo un banco que supo superar la crisis de los años 1980’s ha desaparecido del mapa? ¿Cómo un banco que hizo bandera de conseguir rentabilidad a través de la austeridad y el control de costes, centrado en el negocio bancario básico de particulares y empresas, es un banco que hoy (en Junio del 2017) forma parte ya del recuerdo?

Muchas son las respuestas y muy pronto se publicaran estudios e investigaciones sobre el “caso Banco Popular”. Sin embargo humildemente me atrevo a sintetizar en una respuesta: a partir del año 2004, con la nueva Dirección del banco, se desencadenó en él  la “codicia”. Viendo como sus competidores sacaban jugosos beneficios del sector inmobiliario, se quiso entrar en ese negocio en detrimento de otros negocios mucho más sensatos. Y se entró en el “ladrillo” cuando los precios ya estaban por las nubes. Y ya saben, lo peor que puede hacer un inversor es comprar caro. Ahora ahí están los resultados!

De todo ello me permito extraer dos consecuencias. La primera de ellas es la extrema facilidad con la que un gran estilo y espíritu de dirección, una cultura empresarial sensata, centrados en el negocio tradicional, en el negocio que se domina, con una gran vocación de servicio y de supervivencia, todo desaparece con extrema facilidad   ante el relevo en la alta dirección y con la llegada de la “avaricia y el pelotazo” en busca de los beneficios fáciles centrándose en el cortoplacismo.

La segunda consecuencia es el preocupante hecho de que el sistema financiero ha vuelto a quedar en entredicho. Y no me preocupa la pérdida de valor de las acciones del Banco Popular o las pérdidas soportadas por los accionistas (al fin y al cabo el accionista es dueño de parte del capital del banco y debería saber exactamente el riesgo que corre cuando se entra en el capital).

Lo que en realidad me preocupa es que los organismos reguladores no han estado a la altura de las circunstancias y se han autodesacreditado por su inacción. En Julio de 2016 la Autoridad Bancaria Europea (EBA) avalaba la solidez del Popular y reconocía que se habían superado las pruebas de los test de estrés. El mismo Banco Central Europeo (BCE) auditó hace menos de un año al Popular sin ninguna salvedad en sus informes y con el beneplácito del Banco de España (BdE). Hoy menos de un año después el Banco Popular ha dejado de existir. ¿Cómo ha sido posible?

Esta situación si que representa un gran reto para las autoridades bancarias y monetarias españolas y europeas. El reto de recuperar la confianza de los mercados, y lo que es más importante recuperar la confianza de los ciudadanos y por ende la de los clientes de banca.

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“Vota a aquel que prometa menos. Será el que menos te decepcione.”
(Bernard M. Baruch (1870-1965) Financiero y asesor presidencial estadounidense.)

Si, lo han leído bien, 1,9 billones de euros de nuestros bolsillos. Y el que lo niegue miente como un bellaco. Sin duda una cifra escalofriante, más si se tiene en cuenta que no incluye el pago de los intereses de la deuda en que se ha incurrido como consecuencia de las ayudas públicas.

La crisis financiera internacional que comenzó en 2008 ha comprometido desde su inicio un volumen cuantioso de recursos públicos como resultado de los esfuerzos de los Gobiernos de las principales economías avanzadas para estabilizar y reestructurar sus sistemas financieros.

Los países de Europa que más dinero público han destinado a sanear la banca son Alemania (224.000 millones de euros = 7,4% de su PIB), UK (131.400 millones = 5,1% de su PIB), Irlanda (58.300 millones = 22,8% de su PIB), España (51.600 millones = 4,8% de su PIB).

De acuerdo con la información de Eurostat, que difundió en octubre de 2016, el coste fiscal aproximado como el endeudamiento neto de activos asumido por el sector público se situaba, a finales de 2015, en el 1,9 % del PIB para la UEM. Esta cifra asciende al, nada despreciable,  4,2 % del PIB en el caso de España.

Por otra parte, las diferentes intervenciones con las que España rescató a su sector financiero entre 2008 y 2015 elevaron la deuda pública en un porcentaje equivalente al 4,8% de su PIB.

Pero no acaba ahí la cosa. El Banco de España ha advertido que el saneamiento del sector financiero aún no se ha cerrado. Es más, no quedará “completamente identificado” hasta que concluyan los procesos de reestructuración pendientes. Léase los seriales novelescos de Bankia, BMN y otros.

Y para muestra, un botón. En mayo del 2012 el Grupo BFA-Bankia fue nacionalizado. Casi 22.50 millones de euros de mi bolsillo,  y del suyo amable lector, fueron inyectados al banco para evitar su caída. Hoy, mayo del 2017, cinco años después de esa decisión Bankia sólo ha devuelto 1.838 millones de euros (a penas un 8% de la deuda).

Y mientras tanto el Gobierno de turno presenta unos presupuestos menguantes en cuanto a inversiones en educación, sanidad, desarrollo industrial, infraestructuras y, sorpresa-sorpresa, piensa endeudarse con 16.000 millones de euros paga poder hacer frente al pago de las pensiones.

Sin lugar a dudas alguna cosa estamos haciendo mal, muy mal !!! De entrada porque nos estamos dejando engañar continuamente.

Más información: 

http://www.bde.es/f/webbde/SES/Secciones/Publicaciones/InformesBoletinesRevistas/ArticulosAnaliticos/2017/T2/fich/beaa1702-art10.pdf