Archivos para la categoría: Riesgos globales

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Es bueno aprender a manejar la tecnología, lo malo está en aprender a manipularla.

(Albert Einstein)

En mi anterior post comenté lo que parecía ser el principio de una guerra por el predominio tecnológico entre los USA y China. También indiqué que la Unión Europea (UE) no distingue si la propiedad de una empresa que actúa en su jurisdicción es pública o privada, sólo se preocupa de si cumple con las reglas de competencia. Aparece pues un interrogante cuando se sospecha que la empresa pública pudiera ser un instrumento de un gobierno extranjero. Interrogante que en el caso de las empresas tecnológicas está más que fundado.

También comentaba que, en cuanto a inversiones en tecnología, en Europa el diferencial  de inversión con respecto a las dos grandes potencias es grandísimo y hace que se esté quedando peligrosamente rezagada en esa lucha. Otra gran debilidad de Europa es su falta de unidad de acción.

Con todo, dos hechos recientes vienen a corroborar que efectivamente el escenario de “guerra” está servido. Prueba de ello, por un lado, la vemos en el reciente posicionamiento (April/19/2019) de Peter Altmaier (Ministro de Economía alemán) a favor de crear un fondo de inversión estatal que intervendría ante posibles opas extranjeras sobre compañías alemanas que se consideren de importancia estratégica. Posicionamiento que está claramente orientado al endurecimiento de las relaciones con China. Y que nace por el recelo levantado desde que el presidente chino Xi Jinping presentara el plan “Made in China 2025″ destinado a convertir a China en una de las principales potencias tecnológicas del mundo. También por el temor suscitado, después de la venta en 2016 del grupo alemán de robótica Kuka al fabricante chino Midea, de que la tecnología industrial más avanzada de Alemania pudiese caer en manos extranjeras,

Y por otro lado, el diario británico The Times, en su edición de April/20/2019, publicaba que la CIA ha acusado a Huawei de estar siendo financiada por un sector del espionaje del Gobierno chino. En concreto con fondos que provienen del Ejército Popular de Liberación Chino, de la Comisión de Seguridad Nacional china y de la red de Inteligencia Estatal china. Fuentes de la inteligencia de los USA han indicado la sospecha de que el  propio Ministerio Chino de Seguridad Nacional ha aprobado la financiación de Huawei por parte del Gobierno chino.

Si a todo ello le sumamos que, por una parte, China dispone de leyes en materia de inteligencia y seguridad nacional que obligan a las empresas chinas a cooperar con sus agencias de seguridad y a ayudar al ejército chino. Y por otra, (como decíamos en el post anterior) el creciente temor suscitado acerca de las posibles dificultades para gestionar riesgos de seguridad en las redes 5G suministradas por Huawei, entonces el menú de la batalla está servido.

No, no cabe ninguna duda. ¡Es la guerra!

Más información:

https://valoradicional.wordpress.com/2019/04/14/es-la-guerra-tecnologica/

http://www.expansion.com/empresas/2019/04/20/5cbb48b8ca4741e23a8b4635.html

https://www.lavanguardia.com/internacional/20190420/461739362009/cia-alerta-huawei.html

https://www.thetimes.co.uk/article/cia-warning-over-huawei-rz6xc8kzk

https://retina.elpais.com/retina/2019/04/17/tendencias/1555501405_069550.html

 

 

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“Las deudas son como cualquier otra trampa en la que se es muy fácil caer, pero de la que es dificilísimo salir.”
(George Bernard Shaw)

Un reciente estudio de McKinsey sitúa la deuda total en el mundo (sumando deuda pública y deuda privada, considerada ésta como la suma de la deuda de las empresas y la de las familias) para el año 2007 en 97 billones de dólares. Y diez años más tarde, en 2017, esta deuda global ya se sitúa en 169 billones de dólares y en 2018 ha alcanzado los 182 billones de dólares. Es decir, esa deuda ha pasado del 167% al 209% del PIB mundial. En el caso de España el salto ha sido desde el 242% del PIB en 2007 hasta el 275% en 2017.

¿A qué se debe ese endeudamiento tan desaforado? Pues a un periodo inusualmente largo de políticas financieras laxas, es decir de tipos de interés en el 0%. Ello ha contribuido a paliar en cierta medida la gran crisis financiera del 2007 pero como muchas veces ocurre la medicina que es buena para una enfermedad puede no serlo tanto para otras partes del cuerpo.

Hay quien vaticina que esa inmensa cantidad de deuda, que para algunos países sigue en un camino ascendente se va a convertir, en los próximos dos o tres años, en la siguiente recesión. No hay que olvidar que la deuda hay que pagarla. Y que más pronto que tarde los Bancos Centrales se verán abocados a subir los tipos de interés. De hecho la Fed de Estados Unidos ya ha situado el tipo de interés por encima del 2%.

Ahora la pregunta que surge es: ¿Qué hacer, cómo reducir la deuda? Pues los estudiosos nos dicen que la historia propone cuatro formas de hacerlo. CRECER, pero el sobre endeudamiento, el envejecimiento de la población, la innovación tecnológica, los bajos salarios y la productividad actuales no permiten crecer la ritmo deseado. AUMENTAR LA INFLACIÓN, no se ha conseguido tampoco. La inflación ayuda a los deudores y perjudica a los acreedores. Y hoy en nuestra sociedad hay muchos deudores y pocos acreedores que tienen mucho poder, van más a votar y no quieren ver como sus ahorros pierden valor (¿le suena al lector de algún gran país de Europa?). REESTRUCTURAR LA DEUDA o HACER QUITAS, esta es una opción histórica que se ha hecho en múltiples ocasiones. Pero algunos países están más preparados que otros. En USA se admite que el acreedor arriesga cuando invierte (presta) y por lo tanto puede incurrir en pérdidas. En China el sistema permite que muchos acreedores acepten pérdidas en el presente si quieren hacer negocio en el futuro. Pero en Europa el criterio imperante es que el deudor tiene que pagar todas sus deudas (¿Grecia?). Y por último, una GUERRA CIVIL O CON OTROS PAISES. Este es el peor de los remedios. Reduce la desigualdad pero provoca que todo el mundo sea más pobre. A pesar de ello, dan que pensar los conflictos bélicos que hoy permanecen abiertos.

Este escenario de gran endeudamiento afecta tanto a los países avanzados como a los emergentes, siendo éstos los que van a tener más problemas para pagar sus préstamos lo cual afectará al crecimiento de las economías.

Así pues, parece que pintan bastos en el futuro cercano. Y a los ciudadanos de a pié sólo nos queda el “wait & see & keep hope”.

Más información:

https://www.mckinsey.com/mgi/our-research

https://www.elboletin.com/noticia/165259/economia/que-paises-son-los-mas-endeudados-del-mundo.html

https://cincodias.elpais.com/cincodias/2018/09/27/mercados/1538063281_448982.html

http://www.expansion.com/economia/2018/10/01/5bb239f1e2704e8b0c8b46c2.html

 

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“En todas las cosas parece existir como ley un círculo.”
Tácito (55-115) Historiador romano.

El RGPD (también conocido por sus siglas en inglés GDPR –General Data Protection Regulation-) busca devolver el control de los datos a sus propietarios, enfatizando en el consentimiento, derecho de borrado y medidas de seguridad para proteger los datos.

El RGPD aplica a todas las empresas que gestionan datos de ciudadanos de la UE. Entrará en vigor y será de obligado cumplimiento a partir del 25 de Mayo de 2018 y derogará la vigente LOPD (Ley Orgánica 15/1999).

El RGPD es un marco de actuación, que puede ser adaptado y ampliado por los países de la UE, siempre que no entren en contradicción, lo cual implica que cada país puede hacer modificaciones que generalmente serán más restrictivas que lo especificado en el RGPD. En este sentido, es importante resaltar que el Consejo de Ministros español está revisando la LOPD para adaptarla al RGPD.

Sin embargo, dado que, muy presumiblemente, dicha adaptación no estará finalizada y aprobada antes de la fecha de entrada en vigor del RGPD, será éste el que deberá aplicarse, hasta que la nueva LOPD sea aprobada y sea efectiva.

Las principales novedades que el RGPD incluye respecto a la LOPD vigente (Ley Orgánica 15/1999) son: El principio de “Responsabilidad Proactiva”. Este principio implica la necesidad de que el responsable del tratamiento de la información aplique medidas técnicas y organizativas apropiadas, a fin de garantizar y poder demostrar que el tratamiento es conforme al Reglamento. Y el principio de “Enfoque al riesgo” por lo que las medidas dirigidas a garantizar el cumplimiento han de tener en cuenta la naturaleza, ámbito, contexto y finalidades del tratamiento de los datos, así como los riesgos para los derechos y libertades de las personas.

En Income Projects creemos que las micro, pequeñas y medianas empresas tienen las mismas necesidades y problemas que las grandes corporaciones. La diferencia está en la escala y en los recursos disponibles para hacerles frente. Por ello nos centramos en la realización de proyectos para PYMEs y microempresas con el objetivo de ayudar, acompañar y aportar valor al cliente. Un equipo pluridisciplinar experimentado proporciona a cada cliente un servicio flexible y personalizado, adaptado a sus necesidades específicas. Características de nuestros servicios son la Confidencialidad y compromiso, la alta calidad y profesionalidad y la orientación a la obtención de resultados.

http://www.ip-incomeprojects.com

info@ip-incomeprojects.com

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El progreso tecnológico sólo nos ha provisto de medios más eficientes para ir hacia atrás.
(Aldous Huxley (1894-1963) Novelista, ensayista y poeta inglés.)

En 1945 más de 70.000 personas perecieron en el acto después de la explosión de la bomba atómica lanzada sobre Hiroshima. A ellos se sumó el 30% de la población debido a la onda expansiva de fuego y radiación posteriores a la deflagración inicial. El terrible poder de las armas nucleares marcó las conciencias del mundo entero.

En los años siguientes, y a pesar de la escalda armamentística entre los Estados Unidos y la Unión Soviética durante la guerra fría, o de las actuales amenazas de Irán, Corea del Norte, India, Pakistán y otros países poseedores de tal tecnología, ese poder de destrucción no ha sido utilizado jamás. Tal vez porque los líderes globales han entendido que el uso de tales ingenios sólo puede llevar a la desaparición de la faz de la Tierra de toda muestra de vida.

Hoy una nueva clase de armas tecnológicas está emergiendo, sobre todo entre las grandes superpotencias (Estados Unidos, China, Rusia). Potencias que están llevando a cabo grandes inversiones económicas y de recursos en el campo de la Inteligencia Artificial (IA).

En su origen la IA ha tenido, y continua teniendo, grandes aportaciones en el terreno civil y comercial. Sin embargo, como toda nueva tecnología, tiene su doble faceta la del desarrollo de prosperidad de la sociedad, y un lado más oscuro (utilización militar, distribución de propaganda y falsas noticias, generación y manipulación de opinión, control y destrucción de infraestructuras de países, ciber ataques, o diseño y construcción de robótica militar, también conocida como sistemas armamentísticos autónomos, entre otras aplicaciones).

Tal vez lo más preocupante de esa nueva tecnología sea su “opacidad”. Durante la guerra fría, y todavía hoy, era posible intuir mediante las imágenes de los satélites espías el número de misiles y cabezas nucleares desarrollados por un país. Mientras que hoy es imposible saber a ciencia cierta la capacidad que un país puede tener en cuanto a IA con finalidades destructivas.

Es alentador que exista un foro internacional (Asilomar) de académicos y científicos que promuevan campañas en contra del uso de las armas autónomas. Sin embargo en Marzo de 2018 el Korea Advanced Institute of Science and Technology se retiró de un proyecto internacional de investigación sobre tal tipo de armas. Lo que constituye un hecho significativo.

Puede que sea imposible eliminar el riesgo de una crisis política que desencadene una confrontación cibernética a gran escala sea del tipo que sea. Pero podemos, y debemos, hacer todo lo posible para reducir los peligros de que percepciones erróneas desencadenen una catástrofe global. Y ello nos afecta a todos, ya sean países, empresas, organizaciones, profesionales, familias, ciudadanos. Es bueno que los humanos recordemos que, al fin y al cabo, siempre seremos víctimas de nuestras aciones.

Como me apunta un amigo, como siempre la tecnología puede ser usada para bien o para mal. Por lo que el problema no es la tecnología. El problema somos nosotros.

 

Más información:

 “The accelerating AI arms race con be slowed”. Financial Times. (Friday 4 May 2018).

 https://en.wikipedia.org/wiki/Asilomar_Conference_on_Beneficial_AI

 

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“Las élites se están dando cuenta de que la desigualdad está convirtiéndose en un hecho políticamente peligroso”

(Guy Standing, University of London (SOAS) & Basic Income Earth Network -BIEN-)

¿Qué está pasando? Pues, por una parte, que la globalización y la robotización amenazan con destruir miles de puestos de trabajo ya sean muy cualificados o poco cualificados. Y, por otra, que la forma desigual en la que se reparten los beneficios de la globalización y de los cambios tecnológicos está angustiando a la sociedad.

Las mismas élites se dan cuenta de que las desigualdades no pueden continuar creciendo. Ya empieza a haber reacciones, no siempre bien encaminadas (los populismos). El sistema actual de protección social genera mucha burocracia y hace que algunas personas en lugar de dedicar su tiempo a actividades generadoras de riqueza lo dediquen a buscar cuantas más ventajas mejor de la red de protección.

Que los cambios tecnológicos afectan al mercado de trabajo es un hecho que ha ocurrido otras veces y, al final, a pesar de las personas que han sufrido durante la transición, el cambio ha sido, en general, positivo. Las máquinas nos han liberado de los trabajos más tediosos y que exigían más esfuerzo físico, la productividad ha aumentado y con ella lo ha hecho el nivel de vida. Ahora, sin embargo, hay expertos que opinan que con el grado de automatización que aporta la inteligencia artificial, el escenario puede ser diferente y se pueden perder muchos puestos de trabajo de forma permanente.

Para intentar paliar esa situación, algunos países están planteando la creación de una renta básica universal, y Finlandia es hoy pionera en ello. Ese país va a hacer una prueba piloto, con horizonte temporal de dos años, con 2000 personas escogidas estadísticamente entre los 25 y los 58 años de edad que ya reciben ayudas públicas no contributivas por su situación de desempleados. Cada una de ellas recibirá una renta básica de 560 €/mes sin condiciones. Es decir no deberán demostrar que buscan un empleo, y podrán trabajar a tiempo parcial como temporeros o como autónomos. Tampoco tendrán la obligación de asistir a cursos de formación o mantener reuniones de control y seguimiento por parte de las oficinas de empleo. Paradójicamente  el primer objetivo de la renta básica a la finlandesa es el de fomentar la ocupación. Lo que ocurre en Finlandia es que los parados tienen una gran protección, pero la pierden si cogen trabajos aunque sea a tiempo parcial. Ahora, por ejemplo, en la ciudad de Oulu, tienen muchos parados profesionalmente muy competentes debido a la crisis de Nokia. Al mismo tiempo, hay empresas start-ups que les podrían dar trabajo, a veces a tiempo parcial, pero las cuentas no salen si el parado puede perder la protección social. Con esta situación salen perdiendo la start-up, el desempleado, el estado finés y la sociedad en general.

Esta nueva situación, en la que las sociedades occidentales se van a ver envueltas, genera muchas dudas y preguntas:

  • Si repartimos una renta básica, ¿habrá más personas que trabajarán o crearán empresas o más personas que dejarán de trabajar y malgastaran el dinero en alcohol o drogas? ¿Habrá gente que dejará trabajos poco interesantes y lo aprovechará para obtener una mejor formación y así poder optar a una mejora profesional?
  • Esa renta básica ¿aumentará la creación de pequeños negocios y se convertirá en un colchón amortiguador que permitirá probar suerte con menos riesgo?
  • Esa renta básica ¿frenará la situación actual en la que los beneficiarios de subsidios esquivan al sistema manteniendo los ingresos justo por debajo del nivel que les permite recibir importantes subsidios (por ejemplo la cobertura del 60% del alquiler de la vivienda en el caso finlandés)?
  • La linea entre la responsabilidad individual y la social ¿se hará más imperceptible? ¿Será más fácil “moverse” dentro del sistema en beneficio propio?
  • ¿Provocará esa renta básica un “efecto llamada”?
  • Esa renta básica ¿es sostenible desde el punto de vista financiero a nivel país? (Unos primeros cálculos estiman que a Finlandia le puede costar el 17% de su PIB. Que extrapolado a España obligaría a elevar la presión fiscal del actual 44% hasta el 65%).
  • Y ¿qué hay de las posibles externalidades? ¿Provocará esa renta básica que una parte de los beneficiarios, al tener unos ingresos garantizados, descarte cualquier forma de ocupación laboral? ¿Fomentará esa renta básica el crecimiento de la economía sumergida?
  • ¿Se perderá la consciencia del trabajo como acto enriquecedor para uno mismo y como un servicio, una colaboración, una contribución, para con la sociedad?

No sólo Finlandia está experimentando con la renta básica universal. Suiza ya se ha manifestado recientemente al respecto mediante un referéndum. El senado francés ha aprobado otro experimento y también los tendrán pronto en Canadá y en Holanda.

En cualquier caso el experimento finlandés merecerá ser tenido en cuenta y estudiados sus resultados. Aunque no debemos olvidar la distancia abismal que, hoy por hoy, existe entre el importantísimo sentido de la responsabilidad colectiva que se tiene en  los países nórdicos y el de los países mediterráneos al norte de África.

Más información en:

 

 

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“Si piensas que la tecnología puede solucionar tus problemas de seguridad, está claro que ni entiendes los problemas ni entiendes la tecnología”
(Bruce Schneier. Criptógrafo, experto en seguridad informática. USA)

En esta ocasión esta humilde contribución sólo pretende invitar al amable lector a echar una ojeada al artículo que se referencia y sugerirle una posterior reflexión.

http://www.bloomberg.com/features/2016-how-to-hack-an-election/

Parece que no todo lo teníamos visto en el mundo del hacking.

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Sólo cerrando las puertas detrás de uno se abren ventanas hacia el porvenir.
(Françoise Sagan)

Allá por el mes de Octubre del 2012 escribí un humilde post acerca de si el empresario debe airear sus opiniones políticas (https://valoradicional.wordpress.com/2012/10/). Contribución que hoy está de plena actualidad.

Sin ninguna duda me reafirmo en mis tesis. El empresario no debe formar parte de la farándula de la política. No debe caer en la trampa de divulgar medias mentiras o falsas verdades, no debe infundir el temor sobre la sociedad acerca de la venida de un hipotético cataclismo, comparable con el fin del mundo, que se cernirá sobre los ciudadanos si estos optan por una u otra opción antes las urnas. No deben alardear de los gravísimos riesgos que podrían producirse sin comentar también los grandes beneficios que se podrían obtener. Y si, esos ilustres empresarios, sólo optan por la propagación del miedo lo que demuestran es que no son tan listos como aparentan y que en realidad están profundamente escorados a estribor con el único objetivo de mantener el status quo sin pensar en cambiar de rumbo hacia una singladura que lleve a la sociedad a mejores y más prósperos destinos.

En lugar de ello, el empresario debería preocuparse por que las infraestructuras ferroviarias de cercanías dejen de ser penosas y esten a la altura del siglo XXI y de las necesidades de los usuarios, entre los que se encuentran muchos de sus empleados o clientes. Preocuparse por que el eje ferroviario mediterráneo de alta velocidad sea ya una realidad para facilitar el tránsito de mercaderías desde el sur hacia el norte de Europa, y viceversa, en lugar de que sea el medio de transporte para ir a ver a los abuelos, que también por supuesto. Preocuparse por que las carreteras N2 y N340 se conviertan en autovías y dejen de ser el hazme reír del mundo entero. Recordemos que fue gracias a la iniciativa privada, y a la gran visión de futuro del mundo empresarial, que se construyó la AP7 que nos une con Europa, ya que de lo contrario todavía haríamos el trayecto atravesando un sin fin de pueblos y ciudades. El empresario debe preocuparse por su empresa y por el beneficio común. Debe preocuparse por que el nivel de educación de la sociedad se convierta en un valor competitivo, por que los niveles de atención social satisfagan las necesidades de los ciudadanos. Debe preocuparse por que exista plena seguridad jurídica para empresas  y particulares en lugar de la incerteza y mediatización actuales. Y felicitarse por que grandes organizaciones transnacionales decidan invertir en nuestro territorio. ¿O es que creen que cuando SEAT, NISSAN, HP y otras muchas empresas, deciden invertir en nuestro territorio no contraponen los grandes beneficios y oportunidades que éste les ofrece frente a los riesgos potenciales? Riesgos que, en definitiva, no son más que riesgos temporales y perecederos. Lo que si perdura es el espíritu y la cultura de trabajo de una sociedad, son los niveles de formación y calificación profesional que la sociedad ofrece. Lo que perdura es la apertura de miras y las esperanzas hacia la construcción del futuro. Esto es lo que el empresario debe analizar y no sembrar temores infundados.

 

Unknown“Aceptar nuestra vulnerabilidad en lugar de tratar de ocultarla es la mejor manera de adaptarse a la realidad.”

(David Viscott)

A menudo se nos llena la boca cuando hablamos de las nuevas tecnologías, de sus ventajas, de las oportunidades que nos ofrecen en todos los ámbitos de nuestras vidas y de nuestra empresas. Pero ….

En el centro de operaciones de Delta Air Lines los meteorólogos además de monitorizar los datos más usuales como lo son la velocidad y dirección del viento o la intensidad de las lluvias y las nevadas, también vigilan muy de cerca otros fenómenos menos comunes pero potencialmente mucho más peligrosos, son los conocidos como el space weather. Las erupciones solares  pueden desprender miles de millones de toneladas de gas sobrecalentado, y con una altísima carga eléctrica, que viajan a través del sistema solar. Cuando esas enormes nubes impactan en el campo magnético de la Tierra pueden provocar tormentas geomagnéticas que afecten a las estaciones de suministro de electricidad y a los sistema de comunicaciones. Delta, igual que otras muchas aerolíneas, reprograman las rutas de centenares de vuelos a fin de evitar las áreas afectadas.

Aunque no seamos conscientes de ello el estudio y prevención de las tormentas geomagnéticas forman parte de día a día de muchas industrias y sectores en todo el planeta. Operadores de redes de distribución de electricidad, aerolíneas, multinacionales de la logística, operadores de ferrocarril, compañías de telecomunicaciones, operadores de geolocalización, administraciones públicas, son ejemplos de tales industrias y sectores.

La mayor megatormenta registrada, desde que se tienen datos, fue en 1859. La denominaron Carrington Event y sumió en la más absoluta oscuridad una basta zona desde Hawaii a Australia, inutilizando todos los sistemas de la entonces telegrafía. En 1989 la empresa canadiense Hydro Quebec de distribución de electricidad se vió afectada por una turbulencia geomagnética que dejó sin suministro a seis millones de ciudadanos durante nueve horas. En Octubre del 2003 otra tormenta geomagnética bloqueó el sistema GPS de la Administración Federal de Aviación durante 30 horas y afectó al suministro de electricidad de gran parte de Suecia.

Hoy en día, en Boulder (Colorado, USA) un equipo de la National Oceanic and Atmospheric Administration’s Space Weather Prediction monitoriza las 24 horas del día la actividad solar enviando alertas a industrias y gobiernos acerca de las geotormentas solares que se forman. Los efectos directos e inmediatos de uno de tales eventos geomagnéticos son la afectación a la generación y distribución de electricidad, la interrupción de las comunicaciones vía satélite y de todas las comunicaciones wireless, la alteración de cualquier transporte ferroviario, la afectación a todos los sistemas de control del transporte aéreo y, por supuesto, la alteración de todos los equipos informáticos. En otras palabras, se verian afectados todos los sectores productivos ya fuesen manufactureros, de logística, de transporte, de salud, de banca y finanzas, alimentarios, administraciones o de defensa.

Cuando hablamos de gestión de riesgos hemos de ser conscientes de que no se puede obviar una amenaza y minimizar sus consecuencias. Su probabilidad de ocurrencia puede ser pequeña pero su impacto puede ser devastador para nuestro negocio. Cualquiera de nuestras empresas es dependiente de la energía, de las comunicaciones o del transporte. Así pues, intentemos disponer de nuestros planes de contingencia, pues en realidad somos mucho más vulnerables de lo que creemos y desearíamos.

Fuente: “Who turned out the lights”. Bloomberg Businessweek. July 7-13, 2014

Y para muestra, un botón: http://www.lavanguardia.com/ciencia/20140912/54415892686/tormenta-solar-tierra-telecomunicaciones.html

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Es tan arriesgado creerlo todo como no creer en nada.

(Denis Diderot)

El WEF define el riesgo global como la ocurrencia que provoca un impacto negativo en una diversidad de países y/o industrias y sectores en un horizonte temporal de diez años. Bajo esta perspectiva, en su última reunión en Davos, el WEF ha considerado los siguientes riesgos como aquellos que tienen una mayor probabilidad de ocurrencia y al mismo tiempo un mayor impacto en la estabilidad global:

1. Crisis fiscales en las principales economías desarrolladas.

2. Altos ratios de desempleo estructural y de subempleo.

3. La crisis del agua.

4. Grandes desequilibrios en los ingresos de las familias. Aumento del diferencial de riqueza entre ricos y pobres.

5. Fracasos en la adaptación y en la mitigación del cambio climático.

6. Mayores consecuencias de los fenómenos meteorológicos extremos (inundaciones, tormentas, incendios).

7. Fracasos en la gobernanza global.

8. Crisis de alimentos.

9. Ausencia de, y/o fallos en los, mecanismos de control y regulación del sector financiero.

10. Incremento de la inestabilidad politica y social en muchos países.

El/la amable lector/a sólo tiene que ojear la prensa diaria para constatar los paralelismos existentes y sacar sus propias conclusiones.

Fuente: Global Risks 2014, Ninth Edition (is published by the World Economic Forum)