Archivos para la categoría: Sistema educativo

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El objeto de la educación es formar seres aptos para gobernarse a sí mismos, y no para ser gobernados por los demás.

(Herbert Spencer (1820-1903) Escritor británico).

En un post anterior (Febrero de 2018) comentaba la necesidad e importancia de que los ciudadanos dispongan de conocimientos básicos y sólidos del mundo de las finanzas. Y muy en especial del mundo de las finanzas personales.

A finales del mes de Mayo de 2018 se ha publicado la Encuesta de Competencias Financieras (ECF), realizada de forma conjunta por el Banco de España (BdE) y la Comisión del Mercado de Valores (CNMV), con la colaboración del Instituto Nacional de Estadística (INE). Dicha encuesta ha tenido por objetivo la medición del conocimiento y la compresión de conceptos financieros de la población española entre los 18 y los 79 años de edad, así como la tenencia, adquisición y uso de distintos vehículos de ahorro, de endeudamiento y de seguros.

Los conocimientos financieros se ha medido mediante tres preguntas asociadas a unos conceptos generales. Es decir, conocimiento del concepto de inflación, conocimiento del funcionamiento del interés compuesto y conocimiento del concepto de diversificación de riesgos. Respecto a la inflación, el 58% de los encuestados tiene claro el concepto mientras que el 42% no es capaz de explicarlo correctamente.  En cuanto al interés compuesto, el 46% de los encuestados lo define correctamente frente al 54% que no es capaz de explicarlo. Por lo que respecta a la diversificación, un 49% da una definición correcta del concepto mientras que el 51% no tiene claro el concepto. En cuanto a patrones comunes entre las respuestas se denota que el porcentaje de respuestas correctas es menor entre las mujeres, y que dicho porcentaje mejora conforme aumenta el nivel educativo y el nivel de renta. Atendiendo a la edad de los encuestados, el grado de conocimiento de productos financieros es menor entre los menores de 34 años y los mayores de 65.

Otros aspectos interesantes de la ECF hacen referencia, en primer lugar, a la contratación de productos financieros. En este caso, un 62% de los encuestados que adquieren un producto financiero sólo tuvieron en cuenta las opciones que le ofreció una única entidad financiera o un único producto. En ello, el 67% la única información que consultaron fue la que se le ofreció en la entidad financiera. Es de destacar que un 33% se guió por los comentarios de la familia y/o de amigos. Y el 12% de dejó llevar por los anuncios en los medios de comunicación.

En segundo lugar, la ECF ha medido la vulnerabilidad económica de los hogares preguntando a los individuos cuánto tiempo podría su hogar hacer frente a los gastos corrientes con los recursos disponibles en la actualidad si perdiesen su fuente principal de ingresos.  Un 52% responde que, en caso de perder la fuente de ingresos, podría hacer frente a los gastos familiares durante más de 6 meses. El 29% lo podría hacer entre 1 y 6 meses, mientras que 15% sólo podría hacerlos durante menos de un mes. Por otra parte, un 28% responde que han tenido gastos por encima de los ingresos en los último 12 meses.

El sector financiero está cambiando a un ritmo vertiginoso. La concentración bancaria, la aparición de las fin-techs y la entrada en el mercado de los grandes de Internet (Amazon, Google, Appel, ..) hace que para el ciudadano, para el cliente, sea absolutamente necesario disponer de conocimientos y  elementos de juicio que le ayuden a navegar con seguridad en esas aguas. Los hogares que desconocen los conceptos y nociones financieras tienden a un mayor endeudamiento y a un menor ahorro. Es claro que los datos que nos ofrece la ECF complementan todo argumento en favor de la obligada existencia de formación financiera para los ciudadanos, de todas las edades y a todos los niveles. Los riesgos que se corren son demasiado grandes como para obviar esa necesidad de educación ya que afecta, en definitiva, al propio sistema económico. Sólo una sociedad bien formada será una sociedad de progreso.

Más información: 

https://valoradicional.wordpress.com/2018/02/08/educacion-financiera-tambien-para-las-personas-adultas/

https://www.bde.es/bde/es/areas/estadis/Otras_estadistic/encuesta-de-comp/Encuesta_de_Com_bee50d4c672e451.html

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La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolle.
(Maria Montessori.  Educadora y médica italiana -1870-1952-)

En mi última contribución afirmaba que “el factor más importante para el éxito de un sistema educativo es la calidad del profesorado. Pero, además de los profesores, son también de suma importancia las familias por su transcendencia en la educación de los hijos”.

Ahora me permito comentar unos datos desalentadores en cuanto al sistema educativo. Datos que se desprenden del análisis de una encuesta, publicada el 12 de Enero de 2018. Encuesta llevada a cabo por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) y realizada a dos mil profesores de centros educativos de primaria y secundaria.

Lamentablemente el resultado de la encuesta muestra el lado más oscuro de nuestro  sistema educativo. Veamos:

  • El 90% de los encuestados manifiestan que conviven con situaciones de violencia, de mayor o menor intensidad, en su centro escolar. Se trata principalmente de faltas de respeto a la figura de autoridad en el aula.
  • Incidencias que se agravan en la etapa de secundaria dado, por una parte, por la edad de los alumnos y, por otra, por el perfil del profesorado. Que aunque pudiendo ser éstos excelentes docentes en su especialidad,  carecen sin embargo de las habilidades necesarias para mantener el control del aula. De hecho un 75% de los docentes encuestados consideran que les falta autoridad en el aula.
  • Un 30% de los encuestados afirma que no tienen una buena relación con sus alumnos adolescentes. Un 10% en el caso de los maestros de primaria.
  • Un 29% de los encuestados afirma que su relación con las familias no es buena, ya sea por desavenencias o por la nula colaboración de los padres en la educación de sus hijos.

Informaciones, sin duda, sumamente desalentadoras en cuanto al sistema educativo en su conjunto. Y que nos deben llevar a reflexionar en profundidad sobre si realmente, como sociedad, estamos haciendo las cosas bien en cuanto a la educación de nuestros hijos.

 

Más información:

https://valoradicional.wordpress.com/2018/01/26/el-nivel-de-educacion-distingue-a-las-personas-y-por-lo-tanto-tambien-a-los-paises-ii/

https://www.csif.es/contenido/nacional/general/246036

https://www.csif.es/sites/default/files/field/file/INFORME%20ACOSO%20ESCOLAR_0.pdf

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“Donde hay educación no hay distinción de clases.”
Confucio (551 AC-478 AC) Filósofo chino.

Hagamos un breve repaso a la historia. En 1900, España y Finlandia eran dos países muy parecidos: subdesarrollados, agrarios, con un nivel de alfabetización muy bajo (apenas el 40% de la población) y una renta per cápita similar. En 1950 la renta per cápita en Finlandia duplicaba a la española, se había erradicado el analfabetismo y la educación secundaria empezaba a extenderse a todos los estratos sociales del país. Mientras, en la España de los 1950’s, el analfabetismo todavía era generalizado, y la educación secundaria era una rareza entre los ciudadanos. Hoy, en 2017, sesenta y siete años después, y a pesar del enorme desarrollo económico de España y de las mejoras en el ámbito educativo, la renta per cápita en Finlandia es todavía superior a la española. Y también lo es su nivel educativo. ¿Fueron las mejoras educativas en Finlandia la clave de su éxito? En parte, seguro que sí.

No creo que ninguno de nosotros dudemos de que la educación afecta al crecimiento económico de forma directa, en la medida en que es un elemento clave en la mejora del capital humano (ese maravilloso conjunto de: conocimientos + habilidades + hábitos). Lo que nos lleva a la pregunta: ¿Fueron las mejoras educativas en Finlandia la clave de su éxito? Respuesta: seguro que tuvieron un gran impacto. Un incremento en el nivel educativo de los trabajadores mejora su capital humano, lo que aumenta la productividad de dichos trabajadores y se traduce en un incremento del output de la economía.

Así pues, parece claro que uno de los motores del desarrollo de una sociedad es la educación. Por ello el sistema educativo del siglo XXI no puede enseñar lo mismo, ni de la misma forma, que el del siglo pasado. Sobre todo, debe enseñar a aprender. En este sentido, existen evidencias de la importancia no sólo de las competencias cognitivas, como el lenguaje, la comunicación, el procesamiento de la información, las matemáticas o la lógica, sino también de las habilidades no cognitivas (las llamadas soft skills), como la capacidad de concentración y de planificación, la perseverancia, el autocontrol o las relaciones interpersonales. Se tienen que transmitir conocimientos, pero también fórmulas para trabajar, organizarse y aprender. Y por supuesto se deben transmitir valores.

¿Y donde recae la responsabilidad del éxito del sistema educativo? Pues por una parte en los docentes. Hoy se puede afirmar que, con diferencia, el factor más importante para el éxito de un sistema educativo es la calidad del profesorado. Los países con los mejores sistemas educativos, son capaces de atraer y retener el mejor talento ofreciendo carreras profesionales atractivas, formación continuada y prestigio social a la profesión docente. Pero además de los profesores, también son de suma importancia las familias y, en especial, el tiempo que dedican a sus hijos en actividades como leer o conversar. Existe un amplio consenso en la comunidad educativa y académica internacional en torno a la trascendencia de la familia en la educación de los hijos. Investigaciones apuntan a que entre un 40% y un 60% de los resultados académicos de los alumnos viene explicado por las características de la familia.

Así pues, una vez identificado el problema y afinado el diagnóstico a qué esperan los políticos españoles, de todos los colores, para reconducir de una vez por todas ese desfase educativo que nos aleja cada vez más de los países líderes.

Sabido es que cuanto menor sea el nivel educativo menos competitiva es una sociedad y más dúctiles, maleables y manipulables, desde el punto de vista ideológico y político, se vuelven los ciudadanos. Como lo demuestra la historia reciente de España.

Más información:

https://valoradicional.wordpress.com/2017/09/25/el-nivel-de-educacion-distingue-a-las-personas-y-por-lo-tanto-tambien-a-los-paises-i/

http://www.caixabankresearch.com/sites/default/files/monthly_reports/im_1705_es.pdf

http://www.lavanguardia.com/vida/20170828/43885961277/espana-quinto-pais-ue-menos-gasto-educacion-2015.html

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“La educación es lo que queda después de olvidar lo que se ha aprendido en la escuela”.

(Albert Einstein)

En Septiembre de 2017 se ha publicado el nuevo informe “Panorama de la Educación – Indicadores de la OCDE”. Empecemos con algunos números relativos a España. En 2016 el porcentaje de población adulta (25-64 años) con estudios inferiores a la segunda etapa de Secundaria era del 41,6% mientras que la media de la OCDE era del 22,4%. El gasto total por alumno en instituciones educativas (públicas, concertadas y privadas) fue en 2014 de 8.752$, mientras que en la OCDE fue 10.759$ y en la UE22 de 10.897$. Datos no muy alentadores ¿no es así?

Sigamos con los datos relativos a España. En 2016, el 35% de los jóvenes entre 25 y 34 años dejaron de estudiar después de cursar la ESO, ello incluye a los que no la aprobaron. Lo cual supone duplicar la media (16%) de los 47 países analizados por la OCDE. Por otra parte la tasa de desempleo de jóvenes adultos que no han completado la ESO se sitúa en España en el 30% mientras que la media de la OCDE es del 17%. En cuanto a la situación laboral, el 23,2% de los jóvenes españoles entre los 18 y los 24 años son ninis.

Si observamos la formación profesional se constata que el nivel de titulación en formación profesional en el caso de España es del 12% mientras la media de la OCDE se sitúa en el 26%. Cabe tener en cuenta que la tasa de inserción laboral que presenta la formación profesional, en la media de los países de la OCDE, es del 74%.

En cuanto a formación universitária, paradójicamente España tiene una tasa relativamente alta (35,7%) equiparable al resto de países de la OCDE. Sin embargo, el 36,8% de los titulados universitarios españoles que en el 2016 tenían trabajo ocupaban un puesto para el cual estaban sobrecualificados.

Y un último dato curioso. El salario de los profesores españoles de enseñanza primaria es un 22% superior a la media de los países de la OCDE. Y el de los profesores de secundaria es un 30% superior a la media, tanto en la retribución inicial como en la retribución máxima. Da que pensar, ¿no?

Corolario: España tiene muchas “asignaturas pendientes” en cuanto a educación. Debería  incrementar, casi duplicar, el porcentaje de titulados en formación profesional. Para ello se debe reducir drásticamente el número de personas que no finalizan la ESO. En cuanto al nivel de sobre-educación universitaria éste refleja que la economía española no genera suficientes puestos de trabajo de alta calificación como para absorber el número de titulados que produce. Lo que indica una descoordinación total entre Política de Educación y Política Industrial. En otras palabras, y a mi juicio, debería ponerse coto al “café para todos” universitario e incentivar la formación profesional. Y por último un apunte en cuanto a la retribución del profesorado. Tal vez no se trate tanto de recortar retribuciones como de exigir calidad y resultados.

NOTA IMPORTANTE: Una vez más denuncio que cuanto menor sea el nivel educativo menos competitiva es una sociedad y más dúctiles, maleables y manipulables, desde el punto de vista ideológico y político, se vuelven los ciudadanos. Como lo demuestra la historia reciente de España.

Más información:

http://www.mecd.gob.es/dctm/inee/eag/panorama2016okkk.pdf?documentId=0901e72b82236f2b

 

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“El alma tiene ilusiones, como el pájaro alas. Eso es lo que la sostiene.”
(Victor Hugo (1802-1885) Novelista francés.)

Estos son los 10 puntos que proponen los estudiantes españoles de Harvard para cambiar de arriba abajo España o, al menos, tener una “visión ilusionante, un proyecto para transformar el país de verdad”:

1. España necesita una apuesta clara y decidida por un cambio de modelo productivo que garantice el crecimiento sostenido y la prosperidad de sus ciudadanos.

2. Para lograr ese cambio se necesita apostar decididamente por la investigación y por la ciencia, motores de la sociedad de conocimiento.

3. España necesita un plan estratégico en investigación y desarrollo donde se marquen las líneas de actuación para los próximos 10-15 años, siendo una de las prioridades estratégicas del país.

4. El plan estratégico debe ser integrador aspirando a desarrollar ecosistemas de investigación y emprendimiento geográficamente repartidos por todas las regiones de España.

5. España debe convertirse en un país atractivo para investigar y atraer talento internacional, así como interconectar los centros de investigación y la comunidad científica con las redes de investigación global.

6. Se necesitan agencias de investigación independientes con suficientes recursos que garanticen la implementación del plan estratégico en investigación y desarrollo.

7. Hay que crear una red de centros de investigación independientes y punteros, con recursos suficientes para poder alcanzar el liderazgo en distintas disciplinas en un plazo de 10-15 años.

8. España tiene que llegar a ser líder en porcentaje de dedicación del PIB en actividades de investigación y desarrollo en un plazo de 10-15 años.

9. Los ecosistemas de investigación tienen que promover y fomentar la incorporación de investigación privada, promoviendo la creación y comercialización de ideas y productos y generando empleo y empresas de alto rendimiento.

10. España necesita modernizar su sistema educativo, adaptando y desarrollando el sistema universitario a las necesidades de conocimiento e investigación y emprendimiento.

¿Quienes de nosotros no suscribe esta declaración de principios? Pero apreciados amigos, nuestros conciudadanos en Harvard tal vez por la lejanía en la que se encuentran, no son conscientes de que ese decálogo de deseos es, hoy por hoy, incompatible por completo con la casta política que calienta asientos en el Congreso de los Diputados y en el Senado españoles. Y si alguien lo duda no tiene más que echar una ojeada a los curriculum vitae de sus Señorías. Nuestros conciudadanos en Harvard no se dan cuenta de que el primer deseo a pedir al genio de la lámpara de Aladino es la regeneración absoluta de esa casta a la que, desde 1978 se ha demostrado, le importa un bledo el progreso real de la sociedad. Tal vez por que en un país ilustrado, industrializado y rico la mayoría de esa casta no tendría ninguna oportunidad de supervivencia.

Más información:

https://rcc.harvard.edu/event/public-presentation-harvard-kennedy-school-spanish-caucus

https://www.hks.harvard.edu