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“Se recoge lo que se siembra”

(Proverbio popular)

Efectivamente, la ecuación es justo esa: “se recoge lo que se siembra = turismofobia“.  Y ¿porqué? se preguntará alguno. Pues la respuesta es simple. Durante décadas en la llamada España se ha incentivado y se ha alimentado del turismo de “sol+playa+alcohol“. Dicho en otras palabras, el turismo cutre, el turismo de masas de baja calidad que sólo comporta problemas, molestias y gastos a la sociedad. Y ese modelo de turismo choca hoy frontalmente con una sociedad castigada por una crisis económica no superada aún, con altísimos niveles de desempleo, con altos niveles de precariedad laboral, un turismo que provoca subidas artificiales de los precios de la vivienda y la exclusión de ciudadanos de los barrios donde vivían.

La bonanza actual de ese sector va acompañada de la precariedad y bajos salarios para sus trabajadores y del impacto negativo sobre el medio ambiente, sobre la calidad de vida de los residentes y sobre la convivencia ciudadana. Todo ello debido a la más absoluta ausencia de criterio y de planificación estratégica por parte de los gobernantes de turno de todas las Administraciones. Ejemplo de ello son la falta de visión y las desastrosas iniciativas del gobierno municipal de Ada Colau en la ciudad de Barcelona.

El turismo debe ser un sector accesorio para la economía de un país (siempre que se trate de un turismo de calidad) pero nunca debe ser un sector lider sobre el que se apalanque cualquier economía que se precie. Y la razón fundamental es por que se trata de un sector efímero. El turismo puede desaparecer de la noche a la mañana por aspectos socio-políticos, por aspectos climatológicos, por aspectos medioambientales, por aspectos sanitarios o por tantos otros motivos.

Hace ya meses que comento que el boom turístico que sufre la España en 2017 está motivado por que en Oriente próximo y en el norte y centro de África la probabilidad de que tus vacaciones acaben en la morgue son muy elevadas. Pero esa situación cambiará en el mismo momento en el que en esos países se erradique el terror yijadista y sus dirigentes se den cuenta de que han llevado el país a la ruina y deben volver a aceptar fuentes de ingresos provenientes de los turistas. En ese momento la España dejará de ser atractiva para el turismo de masas, básicamente por precio. De hecho hoy, en Agosto de 2017, el gran touroperador TUI ya advierte que el mercado turístico español está saturado (ver La Vanguardia 11-08-2017). Este touroperador prevé recuperar destinos como Túnez, que parece un lugar más calmado en cuanto al terror yijadista.

Otra opinión importante: el mismísimo empresario hotelero Antonio Catalán (ver Eldiario.es) culpa a los viajes organizados a precios de demolición de atraer a la España un tipo de visitantes que provocan “reacciones diversas”. Según el mismo empresario el hecho de que continúen llegando de forma masiva turistas británicos “low cost” es un claro síntoma de la degradación que padece el sector.

El turismo, ese turismo, representa hoy el 11,20% del PIB de la España (datos de Exceltur-2017). Si repasamos la composición del PIB español desde 1970 vemos la enorme degradación del sector industrial y el crecimiento desbocado del sector “servicios”. No olvidemos que es el sector industrial el que ofrece empleo a largo plazo y empleo de calidad. Es este sector el que genera riqueza y distingue las economías líderes en Europa y en el mundo.

Composición y evolución del PIB español (Fuente INE 2017)

Sector Año
2016 1980 1970
Agricultura y Pesca 2,6% 7,0% 11,0%
Industria y Energía 17,8% 28,6% 34,0%
Construcción 5,6% 8,8% 7,9%
Servicios 74,1% 46,2% 56,5%

No se trata de erradicar al turismo como un sector proscrito. Se trata, en primer lugar, de recuperar y construir un sector industrial potente basado en tecnologías de futuro que genere ocupación de calidad a largo plazo. Y, por otra parte, crear una industria turística de alto valor añadido basada en visitantes de poder adquisitivo medio-alto. Poniendo en valor la riqueza cultural, arquitectónica, geográfica, medioambiental, científica, del territorio. Así como su capacidad para organizar importantes congresos y eventos en los que los asistentes puedan valorar los servicios recibidos.

Cualquier otra opción es un error monumental. ¿Oido politicuchos de turno?

ULTIMA HORA: El turismo cutre aviva el ingenio. Utiliza el espacio público en provecho propio.

http://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20170812/43487151598/playas-barceloneta-campamento-turistas.html

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Más información:

http://www.lavanguardia.com/opinion/20170812/43486803211/turismo-un-mal-negocio.html